Morata admite su «error» tras la tarjeta roja que enfureció a Fábregas.
Álvaro Morata ha roto su silencio tras una breve pero pesadillesca actuación en la derrota por 2-1 del Como ante la Fiorentina. El delantero español, que salió del banquillo para intentar remontar el partido, recibió dos tarjetas amarillas en menos de un minuto durante el tiempo de descuento, lo que enfureció al entrenador Cesc Fábregas. Después de que el técnico del Como sugiriera que Morata debería «cambiar de profesión» si no es capaz de manejar las provocaciones, el delantero ha respondido en las redes sociales y ha admitido su error.