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Generated byEl Nápoles vive un momento de alivio relativo tras una victoria crucial pero no sin sobresaltos. El equipo de Massimiliano Allegri derrotó al Bodø/Glimt 4-3 en el Maradona en Champions League, un resultado que frena, al menos temporalmente, la presión acumulada tras una racha de resultados preocupante en todas las competiciones. Scott McTominay fue el protagonista de la noche con un doblete que simbolizó su regreso tras un periodo complicado, mientras Kevin De Bruyne actuó como director de juego con autoridad, confirmando que el Nápoles depende en gran medida de ambos cuando están al nivel esperado.
Sin embargo, el contexto sigue siendo delicado. En Serie A, el club ocupa la décima posición con apenas diez puntos en siete jornadas, y la derrota previa ante el Venezia había intensificado las críticas hacia Allegri. El director deportivo Giovanni Manna descartó públicamente cualquier conversación sobre un cambio en el banquillo, aunque reconoció que el presidente Aurelio De Laurentiis necesitaba ser tranquilizado. La situación sigue siendo frágil.
En cuanto a las bajas, Alisson Santos sufrió una recaída y estará fuera durante un periodo prolongado, mientras que Antonio Vergara podría recuperarse antes de lo previsto. El siguiente reto es inmediato: la Roma llega al Maradona el sábado, tercera en la clasificación con diecisiete puntos e invicta en el campionato. Para el Nápoles, ganar no es solo deseable, es necesario.






