El capitán de Irán, Mehdi Taremi, criticó a la FIFA y a su presidente, Gianni Infantino, por un «desastre» en el Mundial, y acusó a los organizadores de no resolver los problemas logísticos y de visados. El seleccionador, Amir Ghalenoei, pidió a la FIFA que se enfrente a los anfitriones tras afirmar que su equipo sufrió un trato injusto.