Gian Piero Gasperini no contuvo las lágrimas el viernes, interrumpió su rueda de prensa previa al clave Roma-Atalanta y pareció llegar al límite tras el público deterioro de su relación con el presidente del club, Claudio Ranieri.
El delantero ucraniano lleva sin jugar desde principios de enero; a mediados de mes se sometió a una operación, pero ahora ve la luz al final del túnel