Para completar el salto de calidad de una plantilla que tendrá que luchar en varios frentes, el entrenador quiere un mercado de fichajes moderado, pero de altísimo nivel.
Los ánimos están a flor de piel en el AC Milan tras un caótico desplazamiento a la capital, con Rafael Leão y Christian Pulisic en el centro de una tormenta que se avecina. Aunque las cámaras de televisión captaron los acalorados desahogos de Leão dirigidos a la estrella de la selección estadounidense durante el partido, al parecer la tensión se prolongó hasta el túnel de acceso al vestuario. Los informes sugieren que la tensión estalló a puerta cerrada, con Leao continuando su diatriba en un enfrentamiento en el vestuario «más animado de lo habitual», mientras el dúo de estrellas se exigía respuestas mutuamente.
La derrota por 1-0 del AC Milan ante la Lazio quedó eclipsada por un momento de gran tensión en el banquillo, ya que el extremo estrella Rafael Leão reaccionó con furia a su sustitución en la segunda parte, enfrentándose al entrenador Massimiliano Allegri y dando patadas a las botellas de agua en una evidente muestra de frustración.
Un precedente que puede ayudar a comprender el rumbo de este campeonato: el Milan se enfrenta a una misión para mantener vivas sus esperanzas y sus aspiraciones al título.
La presión sobre Álvaro Arbeloa en el Bernabéu va en aumento, y según informaciones procedentes de Italia, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, ya estaría buscando alternativas. Los blancos han atravesado un periodo difícil tras la marcha de Xabi Alonso y, a pesar de que Arbeloa ha ocupado su puesto, la directiva no parece convencida con la trayectoria actual. Por ello, se rumorea que el gigante español está sopesando fichar al entrenador del AC Milan, Massimiliano Allegri, para que se haga cargo del equipo en la temporada 2026-27.
El lateral español del Bournemouth, Álex Jiménez, ha hablado abiertamente sobre su amarga salida del AC Milan, revelando su profunda frustración con la dirección del club. El jugador de 20 años expresó su enfado por lo que percibió como una falta de confianza en sus habilidades por parte de los directivos del club italiano, explicando por qué se sintió obligado a marcharse a pesar de su continuo y duradero amor por los rossoneri.
Una batalla táctica se tornó tóxica en San Siro cuando Massimiliano Allegri y Cesc Fábregas se vieron envueltos en un acalorado enfrentamiento en la banda. Obstrucciones físicas, tarjetas rojas y una disputa en el túnel eclipsaron el empate sin goles entre el AC Milan y el Como, dejando al veterano y al recién llegado en guerra.