Mohamed Salah lideró la remontada de Egipto, que venció 3-1 a Nueva Zelanda en Vancouver y logró su primera victoria en un Mundial. El delantero del Liverpool marcó un gol y dio una asistencia, con lo que los Faraones dieron la vuelta al partido, lideran el Grupo G y refuerzan su opción de avanzar a la fase eliminatoria.