Las estrellas argentinas Leandro Paredes y Nahuel Molina han recibido suspensiones históricas de la FIFA tras una pelea multitudinaria al final de la final del Mundial contra España el mes pasado. El dúo argentino se enfrenta a una sanción combinada de 17 partidos después de que unas escenas bochornosas empañaran la conclusión del gran evento, eclipsando la dramática victoria de España en la prórroga.