En la selección española no hay Real Madrid ni Barcelona

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Palpable comunión entre los jugadores de ambos equipos en la concentración, más allá de la icónica estampa entre Piqué y Ramos

LA INTRAHISTORIA

Duodécimo día de concentración en la selección española y, como dijo Vicente Del Bosque en BeMad, “todo ha transcurrido demasiado bien para los líos que ha habido”.  Este martes en La Rochelle, cuartel general de La Roja, todo eran sonrisas en la expedición española. Los titulares entrenaron por un lado, los suplentes por otro, y los porteros, como siempre, por su cuenta. Y las risas y gestos cómplices se contagiaban de unos grupos a otros. 

Incluido Iker Casillas, pese a que fue uno de los hipotéticos ‘perdedores’ del partido en Toulouse ante República Checa, teniendo que ceder su puesto de varios lustros a David De Gea, viendo el encuentro desde el banquillo. Con total implicación, respeto, profesionalidad y ánimo, dicho sea de paso. El mismo que demostró nuevamente en el entrenamiento de este martes. Como desvelaría el seleccionador en BeMad, Casillas “está bien” además. El capitán de todos, con la mente en el interés colectivo y no en el individual. Lo revelaba Aritz Aduriz en zona mixta a Goal, y efectivamente el ‘1’ lo está demostrando en estos dos días.


"ME DUELE QUE CASILLAS NO JUEGUE"


Pero si algo está destacando en estos doce días de concentración es la comunión que existe entre los jugadores del Real Madrid y el Barcelona, personificado en Gerard Piqué y Sergio Ramos. El de Camas lo reconocía en rueda de prensa en Toulouse, sentado al lado de un Andrés Iniesta al que vacilaba de manera cómplice con la altura de su silla: “Aquí no hay más escudos que el de la selección española”.

Veinticuatro horas después, en el minuto 85 de partido, el central blanco era el primero en correr a abrazar a Piqué tras el gol del blaugrana, dejando una estampa para el recuerdo. Símbolo de unión y una confraternización real en el seno de La Roja.

Y es que según ha podido contrastar Goal, no es sólo mera impostura frente a las cámaras, sino que realmente los escudos de Real Madrid y Barcelona se quedaron en el párking de la Ciudad Deportiva de Las Rozas, cuando toda la expedición española partió hacia La Rochelle.

No porque renegaran de ellos, ni mucho menos, sino porque a partir de ese momento, había uno por encima de ellos: el de la selección española. Gerard Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba –quien por cierto, fue uno de los risueños junto al camero en la sesión del martes-, Lucas Vázquez, Sergio Busquets, y Andrés Iniesta. Todos ellos defienden un único e idéntico escudo. Y todos quieren hacerlo, al menos, hasta el próximo 10 de julio.
 

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