Puede que la diferencia entre el Barcelona y el Real Madrid no radique únicamente en la calidad de sus estrellas o en el número de victorias. Hay un detalle que se hace evidente conforme avanzan los partidos y que, con el paso de la temporada, podría convertirse en un arma decisiva en la lucha por la Liga.
José Mourinho, entrenador del Real Madrid, ha admitido que se lanzó al ataque sin reservas para asegurar una dramática victoria por 3-2 sobre el Elche el martes por la noche. A pesar de contar con una cómoda ventaja de dos goles, el Real Madrid fue alcanzado en el marcador, lo que obligó al técnico portugués a emplear un esquema increíblemente ofensivo para llevarse los tres puntos.