La estrella del Real Madrid, Vinicius Junior, se encontró en el centro de una nueva tormenta de burlas y críticas, después de enviar un disparo desviado durante un entrenamiento que acabó directamente en el aparcamiento de coches contiguo al campo.
La escena, que a algunos les pareció cómica, volvió a abrir el debate sobre el brusco e inesperado descenso de rendimiento del astro brasileño, que empieza a generar una preocupación creciente en los pasillos del Santiago Bernabéu.
La imagen de la temporada: el balón en el aparcamiento
Durante los últimos días, se difundieron ampliamente vídeos de Vinicius con la camiseta de la selección de Brasil, ya sea en los partidos, donde no logró completar sus regates y su aportación ofensiva cayó, o en los entrenamientos, donde otras imágenes mostraron cómo desperdiciaba ocasiones fáciles ante la portería.
Pero el último incidente fue el más polémico. En una sesión de entrenamiento de la selección, Vinicius recibió un pase al borde del área y lanzó un potente disparo que se elevó muy por encima del larguero, hasta el punto de caer en el aparcamiento de coches junto al campo de entrenamiento, mientras se escuchaba el grito de una de las personas que se encontraban allí, presuntamente la persona a la que golpeó el balón.
Entrenamientos individuales por orden de Ancelotti
Este descenso no pasó desapercibido para el cuerpo técnico, y el entrenador Carlo Ancelotti, junto a José Mourinho, reconoce que el jugador brasileño no atraviesa su mejor momento técnico ni mental, según el diario español "Sport".
Por este motivo, Ancelotti decidió someter a Vinicius a un programa de entrenamiento individual específico, centrado por completo en mejorar sus habilidades para finalizar las jugadas y manejar el balón ante la portería. Y la famosa imagen del aparcamiento se produjo durante una de estas sesiones especiales, lo que aumentó la presión que recae sobre sus hombros.
El contrato más grande, la mayor presión
Estos acontecimientos llegan después de una de las decisiones más importantes tomadas por el presidente Florentino Pérez: la renovación del contrato de Vinicius Junior hasta 2032, con un acuerdo histórico y descomunal por el que percibe alrededor de 24 millones de euros anuales, convirtiéndose en el segundo jugador mejor pagado del conjunto blanco por detrás de la estrella francesa Kylian Mbappé.
Y desde la firma de ese contrato, el panorama dio un vuelco total: el jugador que aterrorizaba a las defensas de Europa con su velocidad y su técnica entró en una espiral de descenso inesperado y quedó bajo una presión mediática y de la afición inmensa, sin precedentes.





