La victoria en la Copa de la Liga demuestra que el Chelsea, a pesar de sus dificultades, sigue siendo una potencia
Los ganadores se llevan los trofeos. Ese fue el sencillo mensaje que la entrenadora del Chelsea, Sonia Bompastor, transmitió a sus jugadoras antes de la final de la Copa de la Liga del domingo. Y está claro que caló hondo, porque sus Blues ofrecieron una actuación digna de campeonas para derrotar al Manchester United y alzarse con el primer título de la temporada, al tiempo que enviaban un mensaje al resto de Inglaterra —y de Europa— de que, a pesar de una campaña decepcionante hasta el momento, siguen siendo una gran amenaza.