Otra vez la misma historia. El Real Madrid, siempre obligado a pelear hasta el final por todos los títulos habidos y por haber, se planta en el mes de marzo sin opciones en la Copa del Rey -eliminado por el Barcelona en semifinales- y con la Liga bastante complicada. Solo la Champions League aparece en el horizonte como el trofeo más factible a día de hoy.
A Vinicius lo que le falta es un Cristiano
El Real Madrid nos tiene acostumbrados, sobre todo en los últimos años, a acometer machadas increíbles en la competición europea -por algo lleva tres años seguidos ganándola-, es un escenario en el que ya ha actuado. Con lo que la Champions League es la última carta en la manga de Santiago Solari. Bueno, carta y media.
El conjunto blanco está ahora mismo a nueve puntos del Barcelona en Liga, pero en apenas unas horas se disputa el Clásico liguero en el Santiago Bernabéu. Los blaugranas le tienen tomada la medida a los madridistas en la capital, es un hecho, pero el Real Madrid solo puede ganar si quiere seguir agarrado a la Liga.
Agarrado, en este caso, significa estar a seis puntos si se acaba dando que los blancos ganen este sábado, pero la distancia es la justa para que el Barcelona no pueda permitirse despistes, sobre todo porque el Atlético también está al acecho y podría aprovechar ese potencial desliz de los de Valverde en el Bernabéu.
El Clásico de la Copa del Rey, en el que había un puesto en la final en juego, ha opacado la importancia del Clásico liguero, pero lo cierto es que puede abrir un nuevo horizonte en la competición y volver a convertirlo en una carrra a tres en la que todo puede pasar. Más teniendo en cuenta que los tres pueden seguir en Champions League.
La situación es esta. La misma que la temporada pasada para el Real Madrid. Jugando prácticamente sin red los últimos meses de temporada. Hasta el momento el nudo ya nos lo sabemos; veremos esta vez cómo es el desenlace.





