Han tenido que pasar casi dos años desde su llegada al Real Madrid para que a Thibaut Courtois se le valore como el portero sobresaliente que es. El belga vive su mejor etapa como cancerbero del club de Concha Espina, pero nada ha sido fácil desde que decidió volver a la capital de España.
Siempre silencioso, sin alzar la voz y haciendo su trabajo, Courtois ha comenzado a recoger lo que ha ido sembrando desde que se hizo con la portería blanca. ¿Los inicios? Durísimos. ¿Las críticas? Completamente desmedidas.
Como todo futbolista de élite, el belga está expuesto a la crítica deportiva, que es necesaria cuando un deportista no alcanza el nivel que se espera de él. Obviamente, el Courtois de esta temporada está a un nivel superior al de la pasada algo que, por otra parte, es totalmente normal, pues ningún futbolista consigue estar siempre en el punto máximo físico y mental. Courtois no tuvo un primer año fácil en el Real Madrid. El equipo había quedado huérfano tras las marchas de Zidane y Cristiano Ronaldo, algo que fue patente ya desde la derrota en la Supercopa de Europa ante el Atlético de Madrid. Seguramente, Thibaut no alcanzó un buen nivel la temporada pasada, pero lo que chirriaban eran las campañas orquestadas a su alrededor.
De Courtois se dijo que era un portero sobrevalorado, que al Real Madrid le habían engañado con un futbolista que comenzaba a entrar en la cuesta abajo de su carrera. Sí, con 28 años, seguramente la mejor edad para un portero. Que debía ser suplente de Keylor Navas la temporada pasada y esta de Areola. Bueno, no dejan de ser opiniones futbolísticas más o menos acertadas. Ahora bien, cuando se invade el terreno personal de alguien ya estamos dejando de lado el fútbol. No voy a reproducir lo que la temporada pasada se decía de la vida privada y personal de Courtois, pero se apartó el plano deportivo para linchar a un jugador que siempre fue discreto con sus asuntos personales.
¿Y ahora? Pues ahora, a aquellos que quisieron manchar su imagen, les toca tragar sapos y culebras. El belga ha vuelto al nivel que se espera de él, salvando al Real Madrid en infinidad de ocasiones esta temporada. Y lo ha hecho cuando lo debe hacer un portero, con el marcador ajustado. Junto a Ramos y Benzema, esta Liga -casi- blanca lleva el nombre de Courtois grabado a fuego.
| REGISTRO | TEMPORADA 2018/2019 | TEMPORADA 2019/2020 |
| PARTIDOS JUGADOS | 27 | 33 |
| DISPAROS RECIBIDOS | 104 | 92 |
| DISPAROS/PARTIDO | 3.85 | 2.79 |
| PARADAS/PARTIDO | 2.56 | 2.21 |
| %PARADAS | 65.38% | 79.35% |
| GOLES ENCAJADOS | 36 | 19 |
| GOLES/PARTIDO | 1.33 | 0.58 |
Los datos son demoledores. Courtois recibe esta temporada menos disparos por partido que la temporada pasada, 3.85 frente a 2.79, pero su porcentaje de paradas es muy superior, ya que esta temporada se sitúa en el 79.35% y la pasada era de un 65.38%. En el aspecto de los goles encajados tampoco hay color, dejando atrás los 1.33 goles/partido encajados la temporada pasada y situando el registro en un espectacular 0.58 del presente curso.
Parece que han pasado años, pero apenas han sido meses desde aquellas críticas feroces, que llegaban no solo de parte de la afición, sino de un sector de la prensa a la que parecía que le gustaba agitar el avispero. Courtois ya no debe ser suplente en el Real Madrid, ni su mejor partido es aquel en el que no juega. Ahora, 'Silenzio Stampa'. A aquellos que le atacaron sin piedad, solamente decirles una cosa, que se lleven un candil y una estufa, que la cueva está muy oscura y hace frío.




