Goal.com
+18 | Contenido comercial | Se aplican términos y condiciones | Juega responsablemente | Principios editoriales
Guillermo Barros Schelotto Marcelo Gallardo Boca Juniors River PlateGetty

Guillermo y Gallardo: insistencia en donde quieren estar

Cada vez que ingresan a sus estadios, sus nombres son coreados por todo el público que los acompaña. Tienen una enorme trayectoria detrás con sus camisetas y sólo quieren seguir haciendo historia.

"No me arrepiento de nada. Estoy donde quiero estar", decía el Muñeco cuando volvió a River allá por 2009, cuando apenas jugaba un rato en los segundos tiempos, padecía las lesiones y se vivía un clima hostil en el Monumental, en medio de un año político. 

El 23 de marzo de 2016 soltó la misma frase en una entrevista con el sitio oficial del club. "Estoy donde quiero estar. Esto no es para siempre. Los procesos a veces se terminan", afirmó el Muñeco. 

A Guillermo Barros Schelotto, el 29 de octubre de 2016, le preguntaron si firmaría por cinco años con Boca: "Sí. Si Angelici me lo ofrece... Estoy donde quiero estar". Algo similar a lo que había dicho 25 días atrás, en una entrevista con Fox.  

Un concepto repetido. Y un concepto que no se debe confundir con comodidad. Los ídolos que siguen insistiendo para ser aún más ídolos en donde quieren estar. Este concepto se traduce en ambición. 

Ambos, como entrenadores, también cayeron en frases similares a la hora de explicar su trabajo. "Tenemos que insistir con nuestra idea de juego", dijo Gallardo en su mejor momento, en 2014, y lo repitió en reiteradas ocasiones. Al igual que Guillermo lo hacía ya como entrenador de Lanús y demostró su insistencia con los colores azul y amarillo.

En la conferencia de prensa previa al próximo Superclásico, Gallardo volvió a insistir: "Estoy en el lugar más lindo del mundo. No voy a estar en un lugar en el que sienta más que este. No voy a tener el mismo sentimiento".

Sufrieron golpes y han puesto en duda la continuidad de su trabajo en sus clubes. Pero ellos insisten en la insistencia. Hasta que su juego se plasme en su equipo. Dos técnicos que exceden el personaje de entrenador. Dos ídolos de cada una de las instituciones que merecen todo el tiempo de trabajo que ellos quieran. Respeto e insistencia, como piden ellos. 

Anuncios

¿TE HA GUSTADO ESTA HISTORIA?

Añade GOAL.com como fuente preferida en Google para ver más de nuestras noticias

Sigue a GOAL en Google