Contra Estudiantes, Gino Peruzzi llegaba a su quinta amarilla y tenía que cumplir una fecha de suspensión. Pero eso todavía no pasó. El lateral derecho estuvo ante River porque Guillermo Barros Schelotto consideró que su presencia era innegociable y pidió el famoso artículo 225 por los chicos de Boca que estaban jugando el Mundial Sub 20.
Peruzzi jugó contra River y fue el foco de la gran mayoría de las críticas. Al lateral le costó el encuentro, jugó en mal nivel y arrastró errores que tuvo durante todo el campeonato, pero que los resultados lo maquillaron. Aún así, el ex-Vélez es el único sobreviviente en estas horas de aquella defensa del Superclásico, ya que el resto cambió: Vergini, Insaurralde y Fabra lo miran desde afuera; Tobio, Magallán y Silva son los titulares. Y, además, volverá a jugar ante Independiente, esta vez por Rodrigo Bentancur, que sigue su camino con la Selección uruguaya.
En River, en cambio, el 225 dio sus frutos. Lucas Alario demuestra ser clave en el esquema, por más que no marque. El goleador es un peligro constante en el área rival y el gran partenaire de Sebastián Driussi. Llegó a la quinta amarilla ante Boca, cuando marcó su último tanto por torneo local.
Además, Jorge Moreira, ese lateral derecho que Marcelo Gallardo encontró en Paraguay con características perfectas para este River, también llegó a cinco amonestaciones y apeló al 225 por los juveniles argentinos. En Tucumán abrió el camino para la goleada ante Atlético y fue una de las figuras.
A River le funcionó bárbaro. A Boca, para nada. El torneo está más abierto que nunca, con los dos equipos más grandes de Argentina peleando mano a mano en un final infartante.
