«Luis, quiero disculparme por mi actitud en Dortmund durante la semifinal», comenzó el exjugador del Liverpool. «Llevaba una bufanda del Dortmund, pero, como todos sabemos, a veces el alcohol nos desborda. Lo siento. Nos encantó veros jugar el año pasado y en la Champions de estos dos años. Enhorabuena por llegar otra vez a la final».
Enrique, sin rencor, respondió con elegancia: «Gracias, no tienes que disculparte. Estamos muy contentos, es normal».
El incidente ocurrió en las semifinales de 2024 entre Dortmund y PSG: Carragher se quitó traje y corbata para mezclarse con los ultras alemanes, bebió ocho pintas en el “Muro Amarillo” y luego entrevistó, visiblemente ebrio, a Jadon Sancho.
El exguardameta danés Peter Schmeichel contó que Enrique entró al área de prensa, vio a Carragher con la bufanda rival y se marchó de inmediato. El responsable de prensa del Dortmund se enfadó porque el comentarista ignoró los protocolos para hablar con Sancho. Sus compañeros enviaron en broma a Carragher al “banquillo de los castigos” por molestar a casi todos en el Westfalenstadion.