Ha estallado una gran guerra civil en la cúpula del fútbol mundial, ya que la UEFA y la Concacaf se han unido para exigir que la FIFA libere la asombrosa cifra de 2.100 millones de dólares de sus reservas de efectivo. Las dos poderosas confederaciones han escrito directamente al presidente Gianni Infantino, insistiendo en que cada una de las 211 asociaciones miembro reciba al menos 10 millones de dólares para financiar infraestructuras y desarrollo.