La selección argentina se ha visto sumida en un estado de absoluta incertidumbre, ya que una serie de escándalos extradeportivos y disputas internas amenazan con descarrilar al equipo. Informes desde Italia sugieren que una combinación de batallas legales que afectan a la dirección de la federación y un creciente resentimiento por primas impagadas ha creado un ambiente tóxico de cara al próximo parón internacional.