El valencianismo lleva leyendo el mismo titular más de diez años entorno al nuevo Mestalla. Ahora sí, ahora hay dinero, ahora hay proyecto, ahora hay avales, ahora viene Lim, ahora hay recursos…. Ahora sí, ahora se acabará el campo. Y no, el valencianismo ya no se cree nada de nada. Y menos que venga de Peter Lim, un señor multimillonario que desde que comprara la mayoría accionarial en 2014 se ha hecho el 'longui' durante ocho años, mintiendo y tomándole el pelo a los aficionados y a las instituciones.
Las últimas semanas hemos descrito en este rincón, los pasos que el asiático ha seguido en el Valencia CF en las últimas semanas en un plan trazado con Jorge Mendes, para tratar de rebajar la tensión social que existe contra su gestión. Los cambios en la presidencia y banquillo han tenido algún efecto y han rebajado la tensión de alguna manera, aunque la mayoría no se cree nada.
Ahora, vuelven a la carga con el tema del estadio y lo hacen como siempre. Anunciando a bombo y platillo a través de los cuatro mismos medios que les han servido de voceros todo este tiempo, en eso Mendes y Lim no han tenido tiempo de cambiar, y asegurando desde esos medios que ahora sí, que esta es la definitiva y que quieren reiniciar las obras cuanto antes. Y lo siento pero no cuela. Lo de querer correr y querer contarnos que ya está todo en orden para presionar a las instituciones, ya no cuela.
Lo que vociferen algunos no cuenta porque siempre han sido engañados o ellos están encantados de mentirle a la gente. Lo que vale es el proyecto, de un arquitecto que ha mentido a todo cristo en público y sin rubor, el señor Fenwick, y el dinero que tienen para acabar la obra. Por mucho que se empeñe Tebas, el Valencia CF no ha reiniciado la obra pese al dinero a coste de oro que le ha conseguido él con CVC, porque le siguen faltando muchísimos millones para acabar un estadio en condiciones, y principalmente, como el que tienen firmado con el Ayuntamiento para recibir muchísimos metros de edificabilidad a cambio.
Es bueno recordar que un multimillonario, como Lim, ha recurrido a un fondo de inversión que cobrará 50 años intereses desmesurados al club, no a él, para poder presentar un proyecto con lonas, sin restaurantes, museo, tienda, etc… y que aún así no ha sido capaz de conseguir que nadie le avale los 40 millones que dicen faltarles, aún sabiendo ellos que son más los millones que necesitan para acabar el campo.
Y yo me pregunto. ¿Hasta cuándo tiene esta gente el derecho a engañar a todo el mundo? ¿Hasta cuándo los políticos de esta ciudad les van a dejar hacer lo que quieran? ¿Hasta cuándo las mil oportunidades que se nos niegan al resto de ciudadanos que somos sancionados a la mínima por las administraciones? ¿Y sí resulta que lo que presenten ahora tampoco vale?
De momento, prefiero ser muy cauto como cada vez que hacen este despliegue de fuegos de artificio, en el que son especialistas. Cuando los que tienen que validar el proyecto lo hagan y además, den luz verde a los avales, entonces me creeré que realmente quieren hacer el campo. Mientras tanto, no me creo una palabra. Porque lo que querían durante los últimos meses era hacer un campo a medias para salir del paso y poder quitarse de encima el muerto sin perder la ATE. Y mucho me cuesta creer que ahora haya cambiado tanto la historia y vayan a querer hacer y pagar un estadio como el que tiene comprometido.
Los titulares ya los hemos vuelto a leer. Ahora, habrá que ver que hay detrás de ellos. Si es como siempre, nada, o si ahora, como siempre nos cuentan, pero nunca pasa, si es la definitiva y van en serio. Yo no lo creo.
Héctor Gómez

