Goal.com
En directo
+18 | Contenido comercial | Se aplican términos y condiciones | Juega responsablemente | Principios editoriales
witselGetty Images

Witsel, un seguro de vida para el Atlético de Madrid

Axel Witsel es un gran jugador. Un futbolista de 33 años que ha llegado demasiado tarde al Atlético de Madrid, al que debería haber llegado muchísimos años antes, en su plenitud, aunque más vale tarde que nunca. Witsel atesora todas las cualidades que adornan a un futbolista de nivel: tranquilidad, liderazgo, colocación, buen pie, sobriedad e inteligencia. Tácticamente es un portento, técnicamente es impecable y cuando se trata de interpretar qué necesita el equipo, roza el sobresaliente. Tiene un GPS en la cabeza, domina el escenario y va sobrado de personalidad.

En un Atleti instalado en la duda, Witsel es un seguro de vida para Simeone. Siempre tiene una solución para cada problema, entrega la pelota en mejores condiciones de las que la suele recibir y de propina, no se equivoca ni a palos. A Witsel, que llegó para ser mediocentro y está jugando como central, se le está poniendo cara de Tiago. Tiene su clase, sus tablas, su aplomo y hasta su motor diesel. El portugués, uno de los mediocentros más inteligentes y tácticos en la reciente historia del club, era el arquitecto del juego colchonero. Justo para eso llegó Witsel. Sin embargo, Simeone le está utilizando como central. Como un parche de lujo. Consciente de que no le iban a fichar un central de nivel y de que tiene otros que se pasan la vida lesionados o sancionados, el Cholo ha vuelto a 'inventar' lo que el equipo no tiene.

¿Sería aún mejor Witsel en el Atleti si actuase como mediocentro? Probablemente. Entonces ¿por qué juega como último hombre? Primero, porque así ve el fútbol de frente. Segundo, porque así es el factor corrector de una defensa que se lía con la pelota. Tercero, porque de central evita el desgaste físico y el alto kilometraje propio del mediocentro, algo que su motor diesel agradece. Y cuarto, porque quizá Witsel no sería tan efectivo en el pase si fuera medio y tuviera que preocuparse de recibir la presión del contrario. Sin nadie a su espalda, con libertad y viendo el fútbol de frente, siempre toma decisiones correctas. Por eso es central. Por eso brilla. Y por eso está enamorando a vestuario, público y crítica.

Al fondo, dos dudas. La primera, qué pasará con Witsel cuando le encaren monstruos del gol en los partidos grandes, porque la teoría invita a pensar que sufrirá. Y la segunda, qué pasaría si el Atlético de Madrid, de una vez por todas, se anima a comprar un central de nivel en enero. El que el entrenador necesita y el aficionado se merece. Hasta entonces, Witsel es una bendición. Tiene soluciones para todos los problemas, juega con esmóquin y es más seguro que un furgón blindado. Último aviso: señores, fichen un central.  

Rubén Uría

Anuncios
0