Arsenal era una de las sensaciones del campeonato, pero llevaba cuatro empates al hilo y este domingo sufrió una dura derrota por 4-0 como local ante Vélez. El tercer gol se originó con una pérdida de pelota de Jesús Soraire en mitad de cancha y la consecuencia, tras ser reemplazado, fue explotar en llanto.
El jugador del Viaducto salió con la cabeza gacha a los 57 minutos, se sentó en el banco de suplentes y comenzó a llorar de forma desconsolada, sin que nadie pudiera contenerlo, por la bronca que le generó el error que terminó en el tanto de Maxi Romero.
