River tiene una camada de pibes que debe disfrutar. Con Claudio Echeverri ya vendido a Manchester City y Franco Mastantuono que tuvo su primera titularidad, ahora fue el turno de brillar de Agustín Ruberto, que ingresó en el segundo tiempo justamente en lugar del juvenil de 16 años y, después de unos minutos en la cancha, demostró que es un goleador de raza.
A los 35 minutos del segundo tiempo, el número 32 aprovechó una mala salida de Barracas Central, se acomodó con un toque y sacó un derechazo cruzado que fue inatajable para Moyano.
