Si bien es cierto hace 25 años, un 3 de septiembre es el pasaje más oscuro en el fútbol chileno, debido al escándalo que se vivió con "Cóndor" Rojas, quien simuló recibir el golpe de una bengala en su rostro. Un hecho que le costaría años de castigo para la Selección chilena en competencias internacionales. Sanción que privó a Chile de disfrutar del balompié de selecciones.
Un día gris, del cual hasta el día de hoy se recuerda y que ya pasó a ser parte del folclore de Chile, un gesto que realizó el veloz delantero y goleador, Patricio Nazario Yáñez, o simplemente el "Pato". El actual comentarista deportivo que instauró en Chile el "mítico" gesto, tal y como se lo mencioné una vez a su creador, quien celebra un nuevo aniversario de su gesto homónimo inmortalizado en el Maracaná. El simple y sencillo "Pato Yáñez".
Hoy por hoy es muy difícil que alguien no haya realizado, al menos una vez, un "Pato Yañez" o haya dedicado uno a un rival, equipo contrario, o vaya a saber uno a quién, es que es tan común como una empanada en las Fiestas Patrias, o un árbol de Navidad en diciembre. Pero cuántos tienen la dicha y suerte de haberlo realizado con Patricio Nazario. La verdad, es que no muchos.
Doy gracias al periodismo, a mi personalidad, y cómo no, a mi falta de tino en algunas ocasiones, puesto que luego de una entrevista realizada como ex jugador a las afueras de radio BioBío, afloró desde lo más dentro de las entrañas:
-Pato nos sacamos una foto.
-No hay problema, replicó.
-Pero no una foto así "normal".
-¿Cómo?, preguntó con rareza.
-Con tu mítico gesto, con un "Pato Yáñez".
Un silencio se tomó por unos segundos esa escena, hasta que respondió "ya pos, qué más da" y luego de gesticular con sus manos expresó "ahí tenis Pato Yáñez", ante el atento flash que inmortalizó el momento, el cual es sinónimo de orgullo y lo cual mostraré con el pecho inflado a mis hijos y nietos.
Y claro, tengo la instrucción del cómo ejecutarlo, autoridad y propiedad para replicarlo. Es que el "Pato Yáñez" el gesto, es tan chileno y folclórico como el "po" o el nunca bien ponderado arte de "sacar la vuelta".
Cabe destacar que el mismo Yáñez ha aclarado que no es algo de lo que se sienta orgulloso, ya lo toma como algo gracioso, puesto que también ha debido explicar más de una vez este "hito".
