Un derbi madrileño con poso azulgrana

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El Real Madrid se estrena mañana en el Wanda Metropolitano en un choque que puede resultar fatídico para el que no gane.

El fin de semana en clave madrileña se le puede poner muy bien al Barcelona este sábado. El futuro más inmediato del cuadro azulgrana pasa por dos partidos en la capital este fin de semana. El primero, el que los hombres de Ernesto Valverde disputarán a domicilio del Leganés. El otro, el derbi que protagonizarán el Atlético y el Real Madrid, ambos a ocho puntos del Barcelona, en el Wanda Metropolitano, un partido que puede descartar a uno de los dos principales adversarios del equipo catalán en la carrera por el título de Liga.

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Es obvio que todavía es temprano y que los tres equipos, a los que cabría añadir el renacido Valencia, van a dejar escapar puntos a lo largo del año. Hasta la fecha, sin embargo, nadie ha demostrado la fiabilidad del Barcelona de Valverde, al que se le reprocha, todavía en voz baja, cierta falta de plasticidad en el juego. Pero resultados en mano, la trayectoria del Barcelona es irreprochable y toma más fuerza tras el errático arranque tanto del Atlético como del Real Madrid, que se verán las caras después del partido en Butarque. Es decir, jugarán sabiendo si el Barcelona ha ganado y con la presión de que quien pierda puede descolgarse a 11 puntos del líder.

El Barcelona, está claro, deberá hacer antes los deberes. En temporadas pasadas ya patinó ante equipos recién ascendidos o de un nivel netamente inferior. El año pasado fue el Málaga quien les aguó la fiesta a los jugadores de Luis Enrique Martínez y en 1997 el Real Madrid de Fabio Capello cantó el alirón después de que los barcelonistas, dirigidos entonces por sir Bobby Robson, perdieran en los dos partidos frente al Hércules. Es algo que no puede volver a pasar.

A fin de cuentas, si por algo se caracteriza el Barcelona de Valverde es por su capacidad de adaptación a cualquier circunstancia, por sus múltiples y ordenadas variantes tácticas y por su voluntad de sacar el partido adelante pase lo que pase. Es la receta con la que el 'txingurri' ha devuelto al Barcelona a lo más alto de la Liga y donde permanecerá una jornada más pase lo que pase, vista la cómoda ventaja de la que goza. La Liga, pues, pasa por Madrid. Y sonríe al Barcelona.

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