GoalCon la penúltima renovación en la plantilla del primer equipo aún resonando en el interior de los aficionados del Athletic, solo quedaría por resolver –aunque seguramente sería más atinado decir “por comunicar”– la prolongación contractual del navarro Raúl García por una campaña más.
Es el de las renovaciones un asunto particular en un club que, por su especial idiosincrasia, apenas sufre entradas y salidas cada verano. Más aún en este fútbol en el que los fichajes, los traspasos y, sobre todo, la circulación del dinero han ido decreciendo en favor de las soluciones imaginativas, los intercambios de cromos y las opciones de compra.
En todo caso, llama la atención cómo después de un par de temporadas en las que se ha optado por no ampliar los contratos de varios de los veteranos más destacados de la última década, para el curso que viene vayan a volver a las aulas leones más experimentados, cuyos contratos finalizaban el próximo 30 de junio.
Dejando de lado el caso de Raúl, que cuenta con un clausulado que remite al cumplimiento de unas determinadas condiciones para que se dé una prórroga contractual inmediata, y el de Dani García, cuya permanente titularidad no dejaba lugar a la duda, la cuestión de las renovaciones se centraba este año en los costados de la defensa.
Sobre Ander Capa se despejaron las dudas bien pronto. Tras algún intento de acuerdo fallido entre las partes, desde distintos ángulos del Athletic sus responsables se alinearon para dar por buena la directriz de que el portugalujo no volviera a vestir de rojiblanco. Eso sí, jamás ninguno lo ha reconocido abiertamente, prefiriendo circular en sentido contrario a la verdad cuando ha sido cuestionado al respecto.
La prolongada ausencia de Yuri permitió que Balenziaga disputara la gran mayoría de los minutos de la primera vuelta. El de Zumárraga ofreció un buen puñado de actuaciones aseadas, con buenos rendimientos en defensa y actuaciones deficientes en ataque. Fue en la cobertura de la ausencia del zarauztarra cuando se cimentó la especie de que Balenziaga se había desempeñado con nota alta en el lateral zurdo. El problema es que quienes así se manifestaban, comparaban al jugador con la imagen que de él mismo había quedado en las últimas temporadas, en lugar de establecer como baremo lo que debe dar de manera sostenida, defensiva y ofensivamente, un zaguero del Athletic. Asimismo, a la imagen de Balenziaga le ha beneficiado un regreso complicado de Yuri después de casi un año en el dique seco.
Así pues, se le concedió otro año más al defensor de Zumárraga, del que –al igual que sobre De Marcos– se subrayó su condición de veterano para ofrecer una mentoría a los más bisoños del vestuario, argumento que se explicita siempre que las razones deportivas no justifican suficientemente un nuevo contrato.
El último en engancharse al tren de la 22/23 no ha sido otro que Óscar de Marcos. El multiusos de Laguardia que a pesar de llevar alguna temporada dando síntomas de ir con la gasolina justa para cerrar la banda derecha, ha acabado siendo el que más minutos ha disputado en el puesto de 2 a pesar de que eran cuatro los laterales derechos que, en principio, aspiraban a hacerse con la titularidad. A Capa no le han concedido ni un minuto, Lekue comenzó muy bien y tras pincharse en dos meses el globo, después ha caído lesionado. Y Petxarroman se pasó la primera vuelta inédito prácticamente para ser elegido con cuentagotas y últimamente en el centro del campo. Se podría decir que De Marcos ha vencido la batalla por resistencia y eso ha facilitado que tanto él como el club hayan visto oportuno seguir una temporada más.
Con tres laterales por la derecha y dos más por la izquierda, se antoja complicado que el año que viene Álvaro Núñez e Imanol García de Albéniz vayan a dar el paso lógico que supondría tratar de demostrar que pueden vestir un dorsal del primer equipo. Después de dos temporadas en las que la puerta de salida se había abierto a quienes ofrecían rendimientos claramente decrecientes, la directiva y el cuerpo técnico del Athletic ha preferido marcharse sin dejar más cambio en la foto que la cantada ausencia de Capa.
Para los que vayan a entrar tras las esperadas elecciones, recordarles que los contratos deben extenderse en función de lo que se espera del jugador a futuro y nunca por lo que ha hecho en el pasado, aunque este sea muy reciente.
