Nada de nada, pero le salió. Luis Suárez se metió en una zona de peligro y Keylor Navas salió a presionar. El portero de Costa Rica ni siquiera lo tocó pero el árbitro del encuentro, Ricardo De Burgos Bengoetxea, decidió cobrar falta y penalti para el Barcelona. Luego, Messi convirtió en gol.
Lo cierto es que Navas ni siquiera había llegado a tocar el uruguayo.
