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Real Madrid - Barcelona, la final de Champions League que España merece

Real Madrid y Barcelona son dos de los clubes más laureados de la UEFA Champions League. Entre ambos conjuntos, merengues y culés se reparten los 14 títulos que el fútbol español ha conseguido en la historia de la competición, una marca que deja por detrás a países con tanta tradición futbolística como Italia e Inglaterra, con 12 campeonatos cada uno.

Con estas cifras, parece extraño que los dos máximos referentes de nuestro país no se hayan visto las caras en una final de la máxima competición continental. Sin embargo, en ocasiones por la suerte esquiva en los sorteos y otras veces por el potencial de los rivales, nunca hemos podido disfrutar de un Clásico en el partido por el título de la máxima competición continental.

De hecho, Real Madrid y Barcelona sólo han disputado un total de ocho encuentros sumando Champions League y Copa de Europa: un balance escaso si tenemos en cuenta que ambos conjuntos son habituales de las últimas rondas del torneo. Sus tres cruces más importantes se dieron en la ronda de semifinales, y en todos los casos el club que fue capaz de vencer en la eliminatoria acabó adjudicándose la ‘Orejona’.

El último precedente data de 2011, con José Mourinho y Pep Guardiola en los banquillos. Tras cuatro Clásicos comprimidos en sólo 18 días –que generaron situaciones de tensión extrema entre los futbolistas de los dos bandos-, los blaugranas fueron capaces de eliminar al eterno rival y lograron el pase a la final de Wembley, en la que acabarían derrotando con superioridad al Manchester United.

El Real Madrid previamente había superado al Barça en 2002 gracias al 3-1 que le endosó en el agregado de la semifinal. Ese año, la plantilla de Vicente Del Bosque logró la ‘Novena’ en Hampden Park ante el Bayer Leverkusen gracias a un inolvidable tanto de Zinedine Zidane.

El duelo más antiguo se remonta a 1960. Un Madrid liderado por Di Stéfano, Puskas y Gento no dejó en la estacada al Barça de Kubala y Kocsis, y los blancos se llevaron el trofeo en un partido loco ante el Eintracht de Frankfurt en Glasgow (7-3).

Curiosamente, cabe señalar que durante el último lustro dos potenciales Clásicos en la final de la Champions League se quedaron en el limbo….

En 2012, Real Madrid y Barcelona se clasificaron para semifinales y el sorteo deparó que se enfrentasen a Bayern de Múnich y Chelsea, respectivamente. Sin embargo, ninguno de los dos equipos españoles fue capaz de derrotar a su rival, y finalmente germanos e ingleses acabaron protagonizando una épica final en el Allianz Arena que se resolvió a favor de los ‘Blues’ en la ronda de penaltis.

Al año siguiente, se dio una situación idéntica, aunque esta vez los catalanes fueron los que se encontraron con el Bayern y los madrileños hicieron lo propio con el Borussia Dortmund. De nuevo, el cuento no tuvo final feliz y el que hubiera sido el inolvidable Clásico de Wembley acabó convirtiéndose en una final íntegramente alemana. Aquella temporada, los bávaros se tomaron cumplida revancha de la derrota sufrida en su propio estadio gracias a los goles de Mario Mandzukic y Arjen Robben.

Lo que parece claro, aunque el destino haya sido caprichoso hasta el momento, es que Real Madrid y Barcelona están destinados a protagonizar una final europea tarde o temprano. El potencial de las dos plantillas y su hegemonía durante una década en la Liga BBVA –sólo rota la pasada campaña por el Atlético de Madrid de Diego Simeone- los convierten en candidatos idóneos para ofrecer un gran espectáculo en la competición de clubes más importante del planeta.

“Un Clásico nunca es un partido más”, reconocía esta misma temporada Andrés Iniesta. “En este tipo de encuentros siempre es difícil prever lo que te puedes encontrar, por el rival, porque hay muchísima calidad en los dos equipos y porque normalmente son los detalles lo que marcan un poco hacia dónde irá el partido”.

“Es un partido de imagen mundial”, aseguraba Carlo Ancelotti antes del último Barcelona – Real Madrid disputado en marzo. “Es muy importante para todos los madridistas y también lo es para el Barça. Entrenar un partido como este no ocurre muchas veces”.

Si la suerte quiere este viernes que los dos conjuntos españoles no se crucen en semifinales, quizá este año por fin pueda jugarse un partido con el que todos los aficionados al fútbol sueñan. Eso sí, seguro que Bayern de Múnich y Juventus van a dar lo mejor de sí para que no veamos un Clásico en Berlín.

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