Tan solo estuvo 45 minutos en cancha. Pero ese tiempo fue suficiente para demostrar que la razón de su convocatoria responde a cualidades que van mucho más allá de la experiencia, la voz de mando que tiene en el plantel o todo lo que representa en la Selección mexicana. Y es que en la nómina de Juan Carlos Osorio, nadie aporta lo mismo que Rafa Márquez.
Ya lo dijo Osorio cuando le preguntaron sobre la posibilidad de llevar al Káiser de Michoacán a la Copa del Mundo: "Creemos y esperamos que la decisión sea por lo que le pueda aportar al equipo dentro de la cancha; fuera es quien más puede dar, pero queremos que sea por razones deportivas", expresó el estratega hace un par de semanas.
ASÍ FUE LA DESPEDIDA DE LA SELECCIÓN
AFPLejos de ser un homenaje para el que ha sido uno de los elementos más importantes en la historia de la Selección mexicana, el ingreso de Márquez le sirvió a Osorio para comprobar una serie de detalles que podrían ser determinantes en el Mundial Rusia 2018. De hecho, el ex-Atlas sería una pieza clave de cara al partido ante Suecia, en el cierre del Grupo F.
Las características de Escocia son muy similares a las del tercer rival del Tri en la Copa del Mundo: es un equipo que domina el espacio antes que la pelota, que cede la iniciativa y que apuesta a sorprender por medio de contragolpes o jugadas a balón parado. En este contexto, el rendimiento del Káiser dejó aspectos muy interesantes para el análisis.
RAFA MÁRQUEZ DISPUTÓ 45 MINUTOS ANTE ESCOCIA

El primero de ellos es que, ante la nula presión del rival, Rafa puede desempeñarse como volante de contención. Ya posicionado por delante de los centrales, Márquez garantiza una salida limpia y facilita la fluidez en la posesión de la Selección mexicana, permitiendo que otros jugadores como Héctor Herrera y Andrés Guardado, se liberen de sus funciones y se sumen al ataque.
Por otro lado, el Káiser mantiene intacta la calidad en sus botines. Cuando pasó a jugar en la mitad de la cancha, probó con unos trazos extraordinarios a la espalda de los defensas contrarios, aprovechando la velocidad de los atacantes mexicanos para dejarlos mano a mano con el arquero, como fue el caso de Tecatito Corona en un par de oportunidades.
EL KÁISER TUVO UN 75% DE PRECISIÓN EN CAMPO CONTRARIO

Salvo sorpresa, el partido contra Suecia será muy similar al que vimos en la despedida del Estadio Azteca. El combinado europeo propondrá un partido físico, trabado, con todo el equipo replegado en el fondo esperando un error del Tri. Por suerte, Rafa tiene la llave para destrabar estos partidos y liberar a Hirving Lozano, Javier Hernández y Carlos Vela de la marca fija que seguramente les asignarán.
¡Qué bueno que Márquez va al Mundial!





