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Atlético de MadridAtlético de Madrid

Radiografía del Atlético de Madrid: suspenso general

Las notas se dan en primavera. Queda un mundo para finalizar la temporada y el grupo aún puede revertir su delicada situación, pero la radiografía actual del equipo no engaña. Tras el primer tercio de competición, el equipo de Simeone está fuera de Champions y de Europa League, muy lejos de la cabeza de la Liga y obligado a tener que levantar la cabeza antes del parón mundialista, porque como insiste Simeone, siempre se puede empeorar. Hemos querido analizar en GOAL el momento actual del Atleti. Y más allá de que las notas finales llegarán en junio, ahora mismo el panorama resulta desolador. El suspenso es general. 

Oblak. Era el guardián del muro. Inexpugnable. Ahora es víctima de su defensa, queda expuesto, le llegan muy fácil y de vez en cuando, comete fallos impropios. También ha dejado paradas vitales. Y salvó al Atleti de una goleada en Oporto. Aprobado. 

Grbic. Apenas unos minutos sirvieron para demostrar que es un suplente de garantía, que está dispuesto a seguir trabajando y que puede crecer como portero. Aprobado.

Molina. Petición expresa de Simeone. Ni rastro del defensa de Udinese, ni de ese lateral internacional por Argentina. Tiene carrera, zancada y buen paso, pero dilapida todo por sus carencias atrás y su incapacidad manifiesta para centrar. Suspenso.

Reinildo. De lo poco decente del equipo. Siempre da lo que tiene y no está obligado a más. Sensacional en los duelos, repliegues y robos. Sufre con la pelota. Corre el riesgo de empezar a contagiarse. Notable.

Savic. De seguro de vida a coladero. De roca, a flan. De inspirar miedo al rival, a meter miedo a su defensa. Entre lesiones, sanciones y errores de bulto, resta más de lo que suma. De no ser por su excelente hoja de servicios en el pasado, sería carne de traspaso. Suspenso.

Giménez. De bastión indiscutible a sospechoso habitual. Atrapado en un bucle infinito de lesiones y sanciones. Muy por debajo del rendimiento que debe ofrecer. A años luz del defensa que fue. Vive su momento más delicado en el Atleti. Suspenso.

Felipe. Su primer año fue espectacular. El segundo, un horror. Tenía pie y medio fuera, el club decidió renovarle a la baja y ahora, por deméritos propios, tiene un rol casi marginal. Si aparece alguna oportunidad de mercado decente, podría salir. Suspenso.

Hermoso. Soluciona problemas al tiempo que los crea. Alterna goles salvadores y buena salida de balón, con errores infantiles impropios de su categoría. Tiene carácter, pero no regularidad. Si llegan ofertas, se escucharán. Suspenso.

Reguilón. El club le fichó a pesar de la oposición del aficionado (cedido, no sea que juegue bien y no se lo puedan quedar en propiedad), como barato parche de emergencia tras la salida de Lodi. Llegó lesionado y ni ha debutado. Sin calificar. 

Kondogbia. Está dando la talla. Alterna actuaciones descomunales con pérdidas groseras, pero no se puede dudar de su despliegue, implicación y esfuerzo. Aprobado.

Koke. Es el termómetro del Atleti. Si él funciona, el Atleti vuela. Si él no carbura, el Atleti gripa. Entre lesiones y fatiga, el capitán está lejos de su mejor nivel. Su compromiso con el club es indudable. Tampoco lo es que vive un mal momento. Suspenso.

Saúl. De más a menos. Es una leyenda del Atleti y sufre cuando no puede darle al equipo lo que se espera. Alterna buenos partidos con actuaciones por debajo de su nivel. Se echa de menos su llegada desde segunda línea. Suspenso.

Llorente. A años luz del nivel y exuberancia física de antaño. Ni como parche en el lateral, ni como estilete como volante, ha podido darle al grupo lo que lleva dentro. Aún convaleciente de su lesión. Actitud irreprochable. Aprobado. 

Witsel. Comenzó siendo la luz en el cuarto oscuro y ahora está en modo apagón. Brilló como tercer central y ahora es irrelevante en su rol natural, el de medio. Mejor cuando ve el juego de cara que cuando tiene que generar. Aprobado.

De Paul. Demasiado lejos del jugador que puede y debe ser. Destellos sin continuidad. Se pierde en guerras intestinas y protestas que no le benefician. Tiene mucho más de lo que se ve. Hast ahora, es una sorprendente decepción. Suspenso.

Lemar. Ha pasado por todas las etapas: llegó como estrella, se difuminó, tuvo un pie fuera, resucitó por la insistencia de Simeone y ahora vuelve a ser un jugador irrelevante. Renovó a la baja y no pesa en los partidos. Podría salir. Suspenso.

Carrasco. El equipo vive de sus riñonadas. Ningún reproche por atreverse a tirar el penalti. Tiene una calidad suprema, pero lleva un par de meses lejos del jugador que siempre ha sido. Sigue sin renovar y tiene mercado. Suspenso. 

Correa. Siempre comienza de suplente y acaba como titular. Alterna partidos excelentes con errores de bulto en la definición. Su gran virtud, ser un jugador diferente. Puro barrio y picardía. Su gran defecto, su falta de puntería. Aprobado.

Griezmann. Su pasado curso fue famélico. En el presente, superado el sainete de jugar solo 30 minutos, ha rendido mejor. Ya no está en su ‘prime’, ni es un jugador de 25 goles y 20 asistencias. Sí debería serlo de 15 y 10. Aún tiene fútbol en el sótano y Simeone quiere exprimirlo. Necesita mejorar la definición. Actitud siempre tiene. Aprobado.

JoaoFélix. Comenzó como un tiro, se diluyó, fue relegado al banquillo y ahora demuestra, con hechos, que está para jugar. Técnicamente, es el mejor del equipo. De largo. El club necesita que explote de una vez. El entrenador, el equipo y la afición, también. Aprobado.   

Morata. De más a menos. Jugador ciclotímico. Capaz de lo mejor y de lo peor. Capaz de encadenar cuatro actuaciones notables con cuatro partidos viviendo en fuera de juego. Unos días parece Van Basten y otros, que dispara balas de fogueo. Es su mejor aliado y a la vez, su peor enemigo. Emocionalmente, muy inestable. Aprobado.

Cunha. Potencia sin control. Tiene trabajo, constancia y velocidad. Le faltan aplomo, calidad y definición. Necesita ocho para convertir una. Ha tenido suficientes minutos para demostrar que vale el dinero que se pagó por él. Lleva el 9, pero no es delantero centro. Suspenso. 

Simeone. Es lo mejor que le ha pasado al Atleti en su historia, pero no acaba de dar con la tecla. Ha probado casi todo sin salir casi nada. Condicionado por las lesiones y una planificación deportiva deficiente, el Cholo vive su momento más delicado como entrenador del Atleti. El grupo está golpeado emocionalmente, no tiene piernas y tampoco contundencia. Hasta ahora, siempre ha sido capaz de revetir cualquier tipo de situación. El campo dirá. Ahora mismo, lo peor que se puede decir del entrenador es que su equipo parece cualquier cosa, menos un equipo entrenado por Simeone.Suspenso.

Directiva. La planificación deportiva ha sido un desastre. Se vendió que esta era "la mejor plantilla de la historia" y la clasificación no engaña. Hay buenos jugadores, pero esta es una plantilla descompensada (cinco mediapuntas, un lateral derecho) que necesita laterales y centrales como el comer. Fuera de Champions y sin Europa, el club tendrá un agujero importante. Habrá que tomar decisiones en enero y/o junio. Algunas, drásticas. Hay renovaciones que parecen inexplicables, se vienen ventas necesarias y urgen fichajes innegociables. Lo barato sale caro. Suspenso.

Rubén Uría

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