Un momento de absoluta tensión y enorme preocupación se vivió en UNO el pasado 17 de marzo, donde Estudiantes recibía a Boca por la fecha 11 de la Copa de la Liga Profesional. Cuando transcurrían 27 minutos del primer tiempo, Javier Altamirano se desplomó en el centro del campo de juego y comenzó a convulsionar, lo que provocó el inmediato ingreso de la ambulancia para trasladarlo a una clínica.
Lógicamente, los compañeros del juvenil enganche del Pincha quedaron conmocionados y varios de ellos con lágrimas en los ojos por la dolorosa imagen. Y luego de algunos minutos de charlas entre los futbolistas y el árbitro Fernando Echenique le anunció a Edinson Cavani y a José Sosa, capitanes de los equipos, suspender el encuentro.
Para tranquilidad de todos en La Plata, rápidamente llegó la comunicación del estado de Altamirano, que estaba consciente y fuera de peligro.
