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Noticia Goal: En siete días, el Madrid abre la "Caja de Pandora"

12:43 ART 7/3/19
Sergio Ramos Solari Marcelo Florentino PérezReal Madrid
El club pidió a Solari que diera un paso al costado y el argentino se negó a dimitir; Zidane y Mourinho, candidatos del presidente
  • El club aconsejó a Solari que diera un paso al costado y él se negó a dimitir
  • Al descanso, Ramos bajó para alentar a sus compañeros
  • Después del partido, Florentino y Ramos tuvieron un desencuentro
  • Zidane y Mourinho, candidatos para el banquillo
  • Solari, sentenciado, podría no estar contra el Celta

Sin Liga, sin Copa y sin Champions. El Madrid, después de siete días trágicos, ha decidido abrir la "Caja de Pandora "y sus consecuencias están siendo catastróficas. Cuando el colegiado alemán Felix Brych decretó el fin del primer tiempo con la consiguiente música de viento en el Bernabéu, los jugadores del Real Madrid se retiraron hasta alcanzar el vestuario. El conjunto blanco había dilapidado su renta, estaba contra las cuerdas y corría un grave riesgo de caer eliminado. En ese instante, el capitán Sergio Ramos, que estaba grabando un documental sobre su vida y que no podía jugar el partido por acumulación de tarjetas – con el visto bueno y consenso de Solari-, decidió parar la grabación y acceder al vestuario. Ramos bajó de su posición, según ha contrastado Goal, esperó a que Solari acabase su charla técnica y después, se dirigió a sus compañeros, les dio una arenga para salir del trance y les recordó a todos lo mucho que había en juego y la necesidad de seguir adelante, vaciándose en el campo.  Después, Ramos, el mejor jugador del Madrid en el partido de ida y sin duda, uno de los mejores en una temporada funesta, volvió al palco y desde allí, presenció el duro varapalo del KO continental a manos de un imberbe Ajax.

Nada más acabar el partido, con el público abandonado el estadio en masa y el vestuario convertido en un funeral, los teléfonos echaban humo en la T4 de un Bernabéu en llamas. Según avanzó Goal, el presidente Florentino Pérez y parte de su directiva se reunieron en un cónclave improvisado, para formar un gabinete de crisis de manera urgente. Mientras el Director General, José Ángel Sánchez, trataba de calmar los ánimos, y Emilio Butragueño, Director de Relaciones Institucionales, rebajaba la presión y felicitaba al Ajax por su merecido pase, la tensión era máxima. Dolido por el triple KO en apenas seis días, Florentino Pérez bajó al vestuario, como es costumbre en él en los grandes partidos. Lo hizo más tarde de lo habitual, como ha podido corroborar Goal, para consolar a unos jugadores que estaban hundidos.

El presidente charló de manera breve con algunos jugadores y acto seguido, citó a Santiago Solari en un despacho anexo de las dependencias del Bernabéu. Fuentes cercanas al club confirman a Goal que Florentino Pérez aconsejó a Solari que, después de un desastre de proporciones bíblicas, lo mejor para el club era que diese un paso al costado. Solari se negó en rotundo a dimitir y alegó que no iba a apartarse del equipo. Con contrato en vigor hasta el 30 de junio de 2021, Solari ya sabía que su puesto estaba en el alambre. Inmediatamente después de esa conversación, Florentino Pérez charló con el capitán del Real Madrid, Sergio Ramos, para hacerle saber su disgusto por la eliminación y la imagen ofrecida. Sobre la naturaleza de ese diálogo existen dos versiones contradictorias: que Florentino y Ramos tuvieron una agria discusión en la que ambos intercambiaron reproches, publicada por el diario “As; y otra versión, más extendida entre los miembros de la plantilla, que conocieron ese episodio a la mañana siguiente, en Valdebebas, y consideran que el desencuentro entre presidente y capitán forme parte del contexto de una situación complicada y de un momento puntual de enorme tensión para el club.

Solari, que ha dejado demasiadas hipotecas en el vestuario y es uno de los señalados por haber perdido tres competiciones en seis días, está sentenciado. Sabe que no cumplirá su contrato y que abandonará la nave. La cuestión es cuando. En el club sigue abierto un debate sobre si es aconsejable destituirlo o no, aunque según ha podido saber Goal, la opción que cobra más fuerza ahora mismo es que se siente en el banquillo ante el Valladolid y que, si el resultado es otro tropiezo, deje su puesto vacante para recibir al Celta en el Bernabéu. En Concha Espina, según relata una fuente anónima a Goal, consideran que el problema del equipo ahora es triple: peligra la tercera plaza, la plantilla sabe que Solari ha marginado a varios pesos pesados y la enfermería está repleta de lesionados. Florentino Pérez, después de un ciclo triunfal donde el único problema del club fue de espacio para que las Copas de Europa pudieran caber en la vitrina, ahora está en apuros. El equipo ha perdido parte de sus extremidades como campeón, sufre un proceso progresivo de gangrena y necesita una amputación urgente. El club necesita un agitador, un revulsivo, alguien capaz de liderar. Eso es lo que necesita el Madrid. Lo que necesita su presidente es bastante más: un perfil capaz frenar el hundimiento y pueda ser un escudo para frenar el desgaste de su imagen. Los grandes temores son obvios: que el Bernabéu se vacíe y que un sector del público se revuelva contra el palco.

El casting del banquillo está servido. En el club gustan Allegri y Pochettino, pero ambos tienen contrato y en el caso de que le dieran el “OK” al Madrid, no podrían hacerlo hasta el 30 de junio. Demasiado tiempo para un equipo que ahora mismo está hundido, que no tiene referencias y al que todavía le quedan tres meses de competición. Precisamente por eso, la directiva ha sondeado a Zinedine Zidane a través de varios contactos telefónicos y trata de convencerle para que regrese, pero ahora es el francés el que juega el papel de croupier y está por ver si le seduce jugar con las cartas que ahora mismo puede ofrecerle el Madrid. Según ha podido saber Goal, Florentino está insistiendo en conseguir que el galo regrese. La otra carta es José Mourinho. Ante un panorama tan apocalíptico y con el club convertido en un polvorín, hay quien aconseja al presidente contratar cuanto antes al portugués. Está libre de contrato, no habría que negociar con ningún club y sería eficaz si la idea pasa por acometer una limpia de corrales en el vestuario. La historia dice que, en los últimos 40 años, segundas partes nunca fueron buenas para el banquillo del Madrid. Así está el patio. Revuelto.

Alberto Piñero / Rubén Uría