Partido intenso y emocionante, a la altura de la confrontación entre dos gigantes del país, que tuvo de todo: polémicas con el VAR, penal atajado, aires de bronca y un gol anulado ante un Campín casi abarrotado para enmarcar el clásico de la fecha 13 que mantiene a Osorio a flote.
El trámite mostró a un Millonarios superior, por la localía, por el momento y por el fútbol, ante un América que también tuvo sus oportunidades y no dejó de inquietar a Juanito Moreno. El empate puede tener mejor sabor en la boca Escarlata, teniendo en cuenta la cantidad de altibajos que se han visto en el equipo y que, en la segunda salida para el examen final de Osorio, no perdió.
El juego se terminó compensando porque el ataque del local fue, dentro de lo que cabe, bien entendido por la visita. Y cuando la visita pudo desequilibrar, le faltó una pizca de puntería y buena suerte. Para Millonarios fue la oportunidad desperdiciada de quedar a dos puntos del Cuadrangular, pero quedó la tranquilidad de que el gol se buscó insistentemente hasta el minuto final.
Eso sí, si por la defensa del Diablo Rojo llueve, en el Embajador no escampa. Moreno ha perdido confianza y seguridad de otrora, la casi inexpugnable defensa azul sintió la ausencia de Vargas y el ataque adoleció del buen aporte de Román. Detalles para trabajar por parte de Gamero si quiere seguir consolidando a un equipo llamado a ser candidato al título.
