Un trámite ante un gigante del continente totalmente desdibujado y superado fue el que cumplió Millonarios sobre Peñarol en El Campín por la cuarta fecha de la Sudamericana, que sirvió inesperadamente casi como de un entrenamiento para los de Gamero de cara a los que le falta enfrentar por Cuadrangulares.
Es que el Manya nunca se encontró en El Campín y vio cómo su arco fue vulnerado con facilidad por el eficiente ataque Embajador que no perdonó ninguna oportunidad en el primer tiempo y antes de media hora ya tenía el duelo liquidado 3-0 a favor. El actual campeón uruguayo no pudo hacer pie en Bogotá y completó otra noche para el olvido a nivel internacional, circunstancia que fue muy bien aprovechada por Silva, Paredes y los Castro, leo y Beckham.
Millonarios, con una facilidad tremenda y poco usual para lo que suelen ser los torneos de Conmebol, despachó un partido que le representó mantenerse líder del grupo con 10 puntos, uno más que Defensa y Justicia -que ganó ante América MG en Brasil- y quedar a un paso de los octavos de final, algo que podría lograr en la próxima fecha justamente cuando visite Minas Gerais.
Por lo pronto los de Gamero gozan de cabal salud deportivamente hablando (pese a las lesiones y bajas obligadas) para prepararse de buena manera para los duelos ante Chicó y el doblete trascendental ante América de Cali, pues se sabe que difícilmente encuentre las facilidades que tuvo esta noche y que en el campeonato colombiano todo está mucho más disputado por el cupo a la final. Un entrenamiento internacional, un buen entrenamiento.