El VAR parece ser el protagonista principal de la reanudación de la Champions League, luego del polémico trabajo realizado en el cruce entre Juventus y Lyon, ahora le tocó al Barcelona.
Este sábado, en la victoria del conjunto catalán ante Napoli, el videoarbitraje volvió a dar razones para la indignación de muchos hinchas, y de los propios jugadores en campo. Era el doblete de Lionel Messi, para el 3 a 0 parcial ante los italianos en el Camp Nou, pero no. Una supuesta mano antes del remate provocó la anulación.
El capitán del equipo catalán se mostró indignado y tal es así que, minutos más tarde de que termine el encuentro, le negó el saludo al árbitro.
Finalmente, su equipo consiguió el objetivo principal que era acceder a los cuartos de final y ya está confirmado su rival, Bayern Munich, en Lisboa. Pero la bronca fue inevitable...




