Por Jhon Guiñan
Nadie lo explicó mejor que Aurelio De Laurentiis: "Vi que ingresó de forma inmediata al equipo, de manera natural. Es como si siempre hubiera estado acá". La rápida adaptación del Chucky Lozano sorprende a propios y extraños, ganándose la titularidad en apenas unos días.
El crack mexicano encaja a la perfección en el juego del Napoli y se entiende de maravilla con sus compañeros de equipo. Eso sí, con nadie se entiende tan bien como con Dries Mertens. La sociedad que tiene con el delantero belga es asombrosa, casi juegan de memoria.
Lozano ha actuado en ambos partidos como un punta por derecha, abandonando esa posición de extremo con la que tanto daño hizo a los rivales del PSV. Y su rendimiento ha sido realmente extraorinario, lo que supone un gran acierto de Carlo Ancelotti con esta decisión.
En esta nueva faceta, el Chucky suele realizar rápidas combinaciones en espacio reducido con Mertens, logrando desordenar la defensa contraria. Ambos intercambian roles y generan mucha sorpresa en los últimos metros, por lo que el gol está garantizado con ellos en cancha.
La velocidad de Lozano y Mertens es clave para el buen funcionamiento de esta interesante propuesta. Básicamente porque saben atacar los espacios y obligan a los centrales contrarios a salir de su posición. Contra la Sampdoria fue un espectáculo verlos juntos por 60 minutos.
Aunque la temporada apenas comienza, es imposible no imaginar al Napoli peleando por el Scudetto con esta dupla.

