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Lluis Cortes Barcelona FemeninoGetty Images

Lluís Cortés: “Hay que hacer un último esfuerzo de quince días para cerrar la Liga, encarar la Copa y ganar la Champions”

El Barça se clasificó, por segunda vez en tres temporadas, para la final de la Champions League. Sin el Olympique de Lyon ni el Wolfsburgo, los grandes equipos de Europa en los últimos años, el Barça se encontará al Chelsea en la final del 16 de mayo en Goteborg. El equipo blaugrana ha crecido durante los últimos tiempos, es una evidencia, y así lo cuenta Lluís Cortés, el entrenador del primer equipo femenino que acaba de clasificarse junto a sus jugadoras para una nueva final europea, en una entrevista con GOAL.

¿Qué sensaciones tienen después de llegar a la segunda final de la Champions?

Sensaciones tenemos muchas, pero sobre todo la de satisfacción. Hay mucho trabajo detrás, muchas horas de dedicación al equipo por parte del staff. Y al final son horas que sacas de otras cosas, de la família, de la pareja, de los amigos, de los hijos, de actos sociales. En partidos como el del domingo, que pueden acabar bien o mal porque la diferencia entre los equipos es muy pequeña, que acabe bien te produce una satisfacción increíble. Es la recompensa a todo este trabajo hecho.

¿Será difícil rebajar esta excitación para afrontar el tramo final de temporada?

Creo que no. Si algo ha demostrado el equipo durante la temporada es que partido tras partido ha sido capaz de competir. Pese a hacer muchos goles y encajar pocos en Liga, el equipo ha salido en cada partido con una ambición y una actitud de ganar increíbles. Yo soy mucho de celebrar y lo teníamos que celebrar, siempre se lo digo a las jugadoras, que las victorias se tienen que celebrar. Pero ya desde el domingo estamos pensando en el Sevilla, que siendo unos cuartos de Copa y a partido único puede pasar de todo. También tenemos que sumar cuatro puntos más en Liga para ser campeonas. Además, en diez días tenemos la final de Champions. Hay que hacer un último esfuerzo de quince días para cerrar la Liga, encarar la Copa y ganar la Champions.

Como entrenador qué le preocupa más de cara a la final, la preparación futbolística o la gestión de las emociones? Prepararlas mentalmente para que no piensen en la final de hace dos temporadas.

Realmente no me preocupa nada. Lo digo de verdad, tengo una confianza enorme en el equipo. Hace dos temporadas fuimos a Budapest sabiendo que era muy difícil. Íbamos a vivir la experiencia y a ver si el Olympique tenía un muy mal día y nosotros nos aprovecháramos. Ahora es diferente. El Chelsea es un grandísimo rival y hay que tener en cuenta que tiene grandísimas jugadoras, pero hemos demostrado que contra el PSV, el City y el PSG, que para mí era una final anticipada, hemos competido muy bien y hemos demostrado varios registros. Hay partidos de generar muchas ocasiones y otros como el del domingo, donde supimos también defender. Esto hace unos años nos costaba un poco más. Estamos preparadas por si hace falta gestionar los partidos de forma diferente.

¿Han aprendido mucho de las últimas eliminatorias que no fueron bien?

Sí, creo que el equipo ha madurado mucho competitivamente. Evidentemente ha habido fichajes en los últimos años que nos han ayudado, pero esta temporada no hemos fichado a nadie. Somos de los pocos equipos que no hemos fichado. Esto ha hecho que las propias jugadoras maduren y hagan un paso adelante. La responsabilidad la hemos adquirido con las jugadoras que ya teníamos dentro. Desde las veteranas hasta las más jóvenes, desde Alexia hasta Aitana, todas han hecho un paso adelante, han aceptado y cargado en la mochila la responsabilidad y esta madurez nos ha hecho competir mucho mejor.

¿Cambia algo que en la final no estén ni Olympique de Lyon ni Wolfsburgo?

Bueno, sobre todo cambia el posible fantasma que podríamos tener en el caso de que jugáramos contra el Lyon. Creo que si jugásemos contra el Lyon todos pensaríamos en esa final de Budapest. Pero sabemos que el Lyon está eliminado, que no ha estado ni en las semifinales y que el rival es el Chelsea. Tenemos el referente de que ha jugado contra el Atlético de Madrid en rondas previas y no lo tuvo nada fácil para superarle. Por lo tanto, sabemos que es un rival contra el que podemos competir.

En Liga, el Barça es una apisonadora. ¿Por qué cree que después de no haber ganado varias ligas consecutivas ahora marca tanto las diferencias?

Siempre lo explico y esta es la verdad de la historia. Perdimos en Budapest el mismo año que tampoco ganamos la Liga ni la Copa. El día después de perder la final, en el mismo aeropuerto, me reuní con las capitanas, les di mi opinión y les pregunté como lo veían. Coincidimos que estábamos a años luz de los grandes equipos de Europa. Yo les dije que si queríamos ser las mejores teníamos que cambiar el paradigma, teníamos que entrenar más y mejor.

Lluis Cortes Barcelona FemeninoGetty Images

¿Y entrenaron más?

Aumentamos horas de entrenamiento, empezamos a hacer dobles sesiones, mejoramos el trabajo físico y condicional, incorporamos más sesiones individualizadas. Hicimos mucho trabajo colectivo para mejorar. Todos aceptamos hacer un esfuerzo más para hacer un paso adelante. Entrenamos más y mejor. De hecho, somos el equipo de fútbol del club que entrenamos más horas. Y si no entrenamos más es porque tenemos también muchos partidos. Esto ha hecho que las mismas jugadoras que tenemos sean ahora mejores que hace tres años.

Del once del domingo ante el PSG, ocho jugadoras ya estaban hace cuatro temporadas: Sandra Paños, Marta Torrejón, Mapi León, Leila, Aitana, Patri Guijarro, Alexia y Jenni Hermoso. Es lo que decía, hay un claro progreso.

Exacto. Mucha gente nos dice que somos líderes porque tenemos mucho presupuesto y fichamos. No es cierto. Ocho jugadoras del domingo ha cuatro años que ya estaban. No un año, cuatro. El tema es que Alexia de hoy es muy diferente a Alexia de hace cuatro años. Y lo mismo con Aitana. Por un tema de madurez y experiencia competitiva, porque hemos intentado hacerlas mejor jugadoras y, sobre todo, porque a nivel físico hay mucha diferencia. Y lo sabemos porque tenemos datos de antropometría y de masa muscular. El cambio ha sido increíble.

Los objetivos eran claros: recuperar la posición del club en la Liga y poder competir en Europa. Aunque no se gane la Champions, ¿los objetivos cree que están cumplidos?

Puede ser que estemos acostumbrando mal a la gente. La dificultad es máxima y cada año será más difícil. El Olympique de Lyon y el Wolfsburgo, que han sido los más grandes hasta ahora de Europa, ninguno de ellos ha estado en las semifinales. Esto es porque en la Premier League han aumentado presupuesto y porque, por ejemplo, el Bayern de Múnich está haciendo pasos adelante. Es muy difícil ganar como para plantearnos ganar la Champions siempre. Pero sí que es verdad que nosotros tenemos que intentar ganar la Liga y la Copa, las dos competiciones nacionales, y en la Champions te diría que si conseguimos estar en semifinales ya es un éxito, porque no es nada fácil. Los cruces también son una lotería y ponerse en semifinales ya es un gran éxito.

Le preguntaba por el hecho de competir con los grandes, no tanto el objetivo de ganar, sino el de luchar por el título.

Sí, es verdad que antes era como un premio. Ahora ya no es un premio, ya es nuestra competición. Tenemos que competirla, pero sin obsesionarnos en ganarla. Si nos eliminan en semifinales no es un fracaso, porque hay equipos con mucho más presupuesto que nosotras, con otras jugadoras muy experimentadas en ligas más competitivas que la nuestra. Si el domingo el PSG nos echaba no hubiera sido un fracaso.

¿Ha cambiado algo en el fútbol europeo para que Lyon y Wolfsburgo no estén ni en semifinales? ¿Se han reducido las distancias tan abismales que había entre los equipos?

Sí, estoy convencido de ello. El nivel de los equipos ha aumentado y poco a poco será mayor. Desde abajo, desde la base, cada vez las jugadoras suben mejor preparadas, con más nivel, más experiencia y más ritmo. Todo ayuda. Además, se ha añadido el hecho que desde Inglaterra se fichen muchas jugadoras de Estados Unidos. Esto hace que las ligas europeas, también para las jugadoras estadounidenses, sean atractivas. Así los equipos suben el nivel. Podemos hablar de ocho o diez equipos que ahora mismo estarían en condiciones de ganar la Champions.

¿Esto es porque los clubes han creído en su equipo femenino?

Sí, sin duda. Totalmente. Desde FIFA, UEFA y federaciones se ha creído y también porque desde los medios de comunicación se ha ayudado. Es una realidad, los medios han dado visibilidad. El Mundial de Francia también nos ayudó. Es verdad que el covid ha provocado un paréntesis en el crecimiento del fútbol femenino, pero ya es un tema social, de la figura de la mujer en la actualidad, que lo hace imparable. Empezó a crecer años atrás y ahora ya es imparable. Nadie se cuestiona que el fútbol femenino siga creciendo.

¿Qué cree que le falta algo?

Estamos en el buen camino en Europa. Puede que a nivel nacional tendríamos que reducir equipos en la Liga. No tenemos una Liga para hacerla competitiva con 18 equipos, es una realidad y se está viendo. Reducir equipos sería un paso adelante para aumentar la competitividad. A partir de aquí, creo que hacer el paso al profesionalismo en la Liga es imprescindible. Es verdad que se firmó un convenio colectivo que ayudó, pero fue un primer paso y ahora el siguiente es profesionalizar la Liga. Así todos los equipos harán no uno, sino cuatro pasos adelante y la Liga será más reconocida.

¿Echó de menos que Laporta no estuviese en el Johan Cruyff?

No, porque Rafa Yuste [vicepresidente deportivo] vino el sábado al entreno y se disculpó conmigo y con las capitanas porque tenían que ir a Valencia con el primer equipo masculino, que se estaba jugando mucho. El viaje era en formato de grupo burbuja y por lo tanto no podían venir por la mañana y luego irse a Valencia, porque LaLiga no lo permitía. Vino a desearnos suerte y a disculpar al presidente. Al final, en el palco estuvieron varios directivos que, con la de secciones que tenemos también es normal que no lleguen a todo. El fútbol sala también se jugaba mucho y el presidente es imposible que esté en todos los sitios. El vicepresidente tuvo un buen detalle viniendo personalmente a disculparse y a excusarse y estoy convencido que a la final vendrán.

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