Desde hace años, la Premier League se ha convertido en una liga de puertas abiertas. Y a pesar del Brexit, la influencia foránea sigue teniendo un impacto latente continuo en el fútbol inglés. La capacidad económica de estos equipos atraen a jugadores de cualquier rincón del mundo y el escaparate del torneo se convierte en un señuelo difícil de rechazar.
Hay hasta 64 nacionalidades distintas en toda la competición. Manda, por supuesto, la nacionalidad local con hasta 187 futbolistas. Sin embargo, hay hasta otros once países con más de diez representantes en el fútbol inglés. Francia, Brasil, España (veintinueve jugadores hispanos), Portugal, Escocia, Gales, Irlanda, Dinamarca, Holanda, Alemania y Bélgica podrían componer, al menos, una alineación completa con sus emigrados.
Si lo comparamos con La Liga, la diferencia es sustancial. En España, únicamente cinco países tienen más de diez jugadores en el fútbol español (Francia, Argentina, Brasil, Portugal e Italia). Y la diversidad también es bastante más escasa. 49 nacionalidades en comparación con las 64 del fútbol inglés. Queda bastante atrás.
La riqueza de los diferentes perfiles de futbolistas dotan a la Premier League de un sello distintivo sin igual. La fortaleza física de jugadores africanos como Yves Bissouma, Wilfred Zaha, Kalidou Koulibaly o Thomas Partey. El exotismo del este con Heung Min-Son o Tomiyasu. La calidad técnica de Suramérica con Gabriel Jesús, Martinelli o Julián Álvarez, y la corrección táctica europea de Jorginho o Rodri. Todo ello, sumado a la entrega e intensidad de los futbolistas locales conforman una competición de lo más diversa y abundante en estímulos.
El fútbol inglés sigue siendo referencia cada fin de semana dentro y fuera del Reino Unido. Con las plantillas más completas y los mejores entrenadores.En los banquillos también se ve esa universalidad.De España con Guardiola y Arteta, de Italia con Conte o De Zerbi, de Alemania con Klopp o Hassenhuttl, de Holanda con Ten Hag e incluso de otras naciones como Francia y DInamarca con Patrick Vieira y Thomas Frank. La Premier lo tiene todo porque abre las puertas a la innovación y a la valentía.
El panorama es alentador para la competición y desolador para los competidores. El atractivo del torneo sigue abriéndose paso a espuertas y los jugadores siguen viéndose atraídos por el dinero y el caché. Cualquiera se puede identificar en un producto así. En Inglaterra está todo y están todos.
Juan Yagüe
