El Barcelona vivió una de las noches más duras de su historia, un partido nefasto en el que se despidió de la UEFA Champions League cayendo goleado ante un Bayer de Múnich que disfrutó humillando a los blaugranas como demostró Aphonso Davies.
El canadiense aprovechó que el luso no recibe ninguna ayuda defensiva para caracolear y dejarle atrás. Nadie salió a su paso y se puso ante Ter Stegen, donde terminó cediendo hacia atrás para la entrada de Kimmich. El alemán tan solo tuvo que empujarla al fondo de las mallas.
