Corrían 10 minutos del primer tiempo y Ederson salió a cortar una jugada de ataque de Diogo Jota, por lo que ir al choque por la disputa del balón, el portero del Manchester City golpeó al rival, ganándose la tarjeta roja directa.
Razón por la que Guardiola decidió sacrificar a Sergio Agüero para que ingresara el chileno Claudio Bravo.
