La difícil relación entre Guardiola y Agüero

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Catherine Ivill
El DT del City siempre le exigió más y el vínculo no es el ideal. Sin embargo, Pep logró una excelente versión del Kun.

Sin lugar a dudas, puede decirse definitivamente que la relación entre Guardiola y Sergio Agüero no siempre ha sido cordial. Desde que llegó Pep a Manchester City durante el verano de 2016, siempre existió la posibilidad de que el Kun, más allá de ser muy querido por los hinchas del club ingles, pudiera ser transferido.

Durante aquel receso, el City intentó fichar a Pierre-Emerick Aubameyang del Borussia Dortmund, en el primer gesto que ponía en duda la posición del argentino. Al final, el ahora delantero de Arsenal se quedó en Alemania, pero poco después del inicio de la primera temporada de Guardiola en Manchester, el entrenador sugirió que Agüero no era el delantero ideal para su esquema.

Puede hacer mucho más”, era el mensaje, a pesar de que el ex-Independiente había comenzado la temporada metiendo tantos goles como siempre. De hecho, terminó la temporada 2016-17 con 33 goles, su mejor producción desde que llegó al City en 2011. Pero eso no cuenta la historia de una temporada más difícil entre bastidores.

A menos de dos horas del comienzo del partido de la Champions League entre Barcelona y el City en el Camp Nou, en octubre del 2016, se había filtrado la noticia de que Guardiola había dejado a Agüero en el banco. Es cierto que Pep simplemente quería poner a Kevin De Bruyne como falso 9, pero a la misma vez su decision táctica sirvió como una amenaza al delantero, ya que según él no podía hacer lo necesario, como correr más para presionar y formar parte del circuito de juego. 

Después de los mensajes públicos del entrenador, y especialmente aquel partido en Barcelona, Agüero ya no estaba a gusto con su rol en el equipo. En enero de 2017 se produjo una reunión entre el jugador, sus representantes y Guardiola, en un restaurante del barrio Deansgate en Manchester. En la misma, Pep le marcó que tenía que hacer mucho más dentro del campo, especialmente ante la inminente llegada de Gabriel Jesús.

Un tiempo después, el brasileño le había ganado su lugar en la formación. Después de un partido contra el Swansea City, en que Jesus marcó ambos goles, incluso uno en el minuto 92, Agüero hizo algo llamativo en él: paró para hablar en una zona mixta con periodistas. y dijo que el club tenía que decidir si habría espacio para él en el equipo más allá del verano, y que tenía tres meses para probarse. La respuesta de Guardiola fue que no quería venderlo en absoluto, pero que veía claro que el delantero pensaba que su etapa en el City estaba llegando a su fin. Por suerte, al menos para el Kun, Jesus se lesionó una semana más tarde y así recuperó su puesto para buena parte de aquellos tres meses que se había puesto como plazo. Mejoró su rendimiento dentro del campo, su trabajo sin la pelota y terminó la temporada dejando claro que quería pelear por su lugar.

De todas maneras, si Agüero sobrevivió al mercado de mitad del 2017 fue principalmente porque Khaldoon Al Mubarak, presidente del City, le aseguró personalmente durante la pre-temporada en Los Ángeles que los problemas entre él y Guardiola no volverían a pasar durante la actual temporada. Entre lineas se podía leer que si Pep quería venderlo, se encontraría con la negativa de los dueños.

Para octubre, el argentino se había convertido en el máximo goleador histórico del club, pero a Guardiola seguían sin gustarle sus esfuerzos sin la pelota y, en diciembre del año pasado, se encontró en el banquillo de nuevo, esta vez en Old Trafford para el derbi de Manchester. Más alla de celebrar la victoria por 2 a 1 como el resto del grupo, había advertido que nada había cambiado, a pesar de lo que le dijo Khaldoon en LA.

En las semanas siguientes, fuentes cercanas al Kun le dijeron a Goal que sintió que Guardiola aún quería echarlo, y que cuando el catalán dice en ruedas de prensa que el número 16 solo se irá cuando quiera, dejándolo a cargo de su destino, solo quiere reafirmar que él es quien lo maneja. Por casualidad del destino, otra vez Jesus se lesionó justo después de que Agüero hizo pública su molestia y, otra vez, probó que puede estar para lo que quiera Pep y para cuando lo necesite. Y si ya lo había probado en los últimos tres meses de la temporada pasada, lo está haciendo aún más ahora mismo.

Pep Guardiola, Sergio Aguero, Manchester City

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Simplemente, Agüero está jugando mejor que nunca. Corre mucho mas, se suma al juego del equipo y parece que realmente entiende lo que necesita el exigente técnico, especialmente en cuanto a interpretar los espacios frente a la defensa rival, y dónde debe posicionarse en el centro del campo para liberar sus compañeros y crear las sobrecargas que ha buscado Guardiola desde siempre.

A día de hoy es casi imposible imaginar quien podría llegar al City durante el verano y hacer las cosas mejor que Agüero. El argentino va a mejorando su juego cada semana, haciendo las otras cosas que exige Guardiola mientras mantiene su cuota goleadora; de hecho ya tiene 21 y es probable que logre batir su record personal de nuevo. Más allá de todo eso, no hay ningún jugador en el futbol mundial que los hinchas del City amen más que Agüero. Incluso si Guardiola gana la Champions esta temporada, sería muy difícil persuadir a los hinchas que Agüero debe salir.

Tal vez ahora tienen un matrimonio de conveniencia y no se puede decir que Guardiola y Agüero se llevan como amigos viejos, pero el delantero está llevando a cabo todas sus órdenes y tanto sus compañeros como el DT lo disfrutan. Pero cuidado, que Gabriel Jesús volverá en las próximas semanas...

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