Khedira lo buscó desde el centro del campo a Özil. El 10 del Arsenal tomó la pelota en la derecha, recorrió unos metros, dejó al Chucky Lozano en el camino y se la dejó a Werner. El delantero del Leipzig la agarró de espaldas al arco, pero giró. Cuando se puso de frente al arco, sacó un remate de zurda, desviado y débil. Justo después de esa secuencia, Werner levantó la vista y se encontró con el peor paisaje. A lo lejos, casi a 90 metros, Manuel Neuer hacía señas. Un poco más adelante, Hummels levantaba los brazos y los sacudía para un lado y otro. Kroos gritaba como loco. Y Özil tampoco se quedó atrás.
Todo lo que hay que saber de Alemania vs. Suecia
Todos le querían decir lo mismo: acababa de romper con la cadena de favores alemana. Werner no dio el pase de más a Draxler, que llegaba por el sector izquierdo con bastante comodidad y poca marca. La base del equipo que salió campeón del mundo (Neuer-Hummels, Kroos y Özil) no se la dejó pasar a uno de los 'nuevos'. La secuencia se dio en el primer tiempo del encuentro ante México, por el primer partido del Grupo F, en el estadio Luzhniky de Moscú.
Cuando Werner juegue hoy contra Suecia, en un partido en el que Alemania no se puede permitir perder si pretende seguir con oportunidades en el Mundial Rusia 2018, seguramente recordará los gestos de todos sus compañeros. En este segundo partido, ya no se atreverá a romper la cadena de favores alemana.
Alemania es uno de los pocos equipos del Mundial que tiene una idea clara. Establece la vara alta y pretende imponer un fútbol que muy pocos pueden adquirir. La cadena de favores se trata de siempre darle la pelota al compañero que esté mejor ubicado. No saltear líneas si no es necesario. Usar a los pases como métodos para destrabar defensas cerradas. Priorizar la posesión porque, con el balón, hay menos posibilidades de recibir daño.
Contra México, Alemania tuvo el 65% de la posesión, dio 596 pases (contra 304 del Tri) y remató 26 veces (ante 13 del conjunto de Osorio). Pero eso no le alcanzó para superar a un equipo rápido, explosivo, que no se metió atrás ni regaló espacios. Al equipo de Low le faltó repentización, salirse de la estructura, tener un poco de improvisación y creación.
Ante Suecia, todo indica que Low repetirá el equipo. Con la misma idea, el mismo temple, la ideología intacta. Alemania confía en su cadena de favores.

