La final de la Carabao Cup entre Chelsea y Manchester City ha vivido un momento rocambolesco cuando el meta vasco Kepa, con molestias físicas, se ha negado a salir del campo para ser reemplazado por Caballero, especialista en los penaltis.
Pese a la insistencia de Sarri, e incluso de Zola, Kepa no cedía ante el reemplazo, provocando que incluso el técnico italiano amenazara con marcharse al vestuario. Finalmente Kepa ha seguido en el terreno de juego, ante la incredulidad del banquillo londinense, y ha sido el responsable de atajar en la tanda de penas máximas, llegando a blocar uno de los lanzamientos pero insuficiente para lograr superar al City en esta chocante final.
El portero quiso aclarar la situación con un comunicado en redes sociales tras el partido: "Disgustados y tristes por no podernos llevar el titulo, hemos luchado hasta el final contra un gran equipo. Seguiremos trabajando para ser mas fuerte. También me gustaría aclarar algún hecho del partido de hoy:
Lo primero de todo lamento como ha sido el final de la prorroga, quiero decir que en ningún momento ha sido mi intención desobedecer al técnico o ninguna de sus decisiones. Creo que todo ha sido un mal entendido a altas pulsaciones y en el tramo final de un partido por un titulo. El entrenador ha pensado que no estaba en condiciones de seguir y mi intención ha sido expresarle que estaba en buenas condiciones de seguir ayudando al equipo, mientras el cuerpo medico que me había atendido llegaba al banquillo y daba el mensaje. Siento de nuevo la imagen que se ha proyectado, no siendo en ningún caso mi intención dar esta imagen y pidiendo disculpas".




