El Real Madrid vivió una noche incierta ante el Leganés en la vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey e Isco Alarcón protagonizó uno de los momentos más tensos del duelo.
El malagueño fue sustituido en el minuto 77 para dar entrada a Borja Mayoral cuando el conjunto merengue necesitaba un gol para superar la eliminatoria y no le sentó demasiado bien la decisión de Zidane.
Isco se marchó al banquillo entre algunos tímidos pitos, sin saludar al delantero canterano que entraba en su lugar ni tampoco al entrenador.

