Héctor Herrera tiene dos versiones:
- La del mediocampista que controla el juego y maneja los tiempos del Atlético de Madrid.
- La del elemento que juega sin balón y presiona la salida del rival en campo contrario.
Diego Simeone lo tuvo claro y eligió la segunda para el partido contra el Real Madrid, por la final de la Supercopa de España. El Cholo le dio la oportunidad al mexicano en el once inicial y comenzó formando el doble pivote del Colchonero junto a Thomas Partey.
El ex Porto tuvo la tarea de tapar la salida de los blancos, ejerciendo una marca personalizada sobre el volante que se ofrecía como opción de pase: Toni Kroos o Isco. Y su labor tuvo resultado, pues el rival tuvo problemas para superar la mitad de la cancha con balón dominado.
Ya en el segundo tiempo, Simeone propuso un partido más de ida y vuelta. Ese escenario dejó sin sitio a Herrera, por lo que fue reemplazado a los 56 minutos y le dio entrada a Vitolo, un mediocampista con características ideales para el duelo que buscaba el Cholo.
La actuación en la Supercopa de España deja conclusiones muy positivas para el Cholo, que ahora sabe que puede contar con Herrera para los partidos que se juegan con el cuchillo entre los dientes. Una victoria para Herrera, pensando en el trascendental duelo ante Liverpool por la Champions League.




