A más de un colchonero se le habrá caído una lágrima al ver por televisión la despedida de Germán Adrián Burgos. El histórico segundo entrenador del Atlético de Madrid le dijo adiós al Wanda Metropolitano, con una imagen que quedará guardada en los corazones rojiblancos. Antes de que empiece a rodar el balón, en el juego contra la Real Sociedad correspondiente a la última jornada de LaLiga, el argentino recibió un sentido y merecido homenaje.
Koke, el capitán, y Enrique Cerezo, el presidente, fueron los encargados de repartir los obsequios para el exportero: un ramo de flores y una camiseta firmada por toda la plantilla. Todos los jugadores, titulares como suplentes, lo aplaudieron emocionados, y esos aplausos se escucharon claros en un estadio vacío, sin público en las tribunas.
Burgos, pese a despedirse del Wanda, estará acompañando a Diego Simeone en la Champions League que se llevará a cabo en agosto, en Portugal, donde el Atlético enfrentará al Leipzig por los cuartos de final.

