Noticias En vivo
Superliga

El problema judicial que arrastra Bebelo Reynoso

14:42 ART 23/1/18
Emanuel Reynoso Talleres 2017
El atacante, que está a un paso de llegar a Boca, está imputado como "partícipe necesario" en un tiroteo ocurrido en mayo pasado, en Córdoba.

En la semana previa a la fecha de los clásicos del Campeonato 2016/17, una noticia hizo volar la calma por el aire en tierras cordobesas: Emanuel Reynoso estuvo involucrado en un tiroteo en un barrio de Córdoba capital y, tras las investigaciones, quedó imputado por la Justicia como "partícipe necesario en un hecho en el que hubo abuso de arma de fuego" en una causa que ya fue elevada a juicio oral. El atacante, que está a un paso de llegar a Boca, deberá presentarse una vez que comiencen los alegatos, para los que todavía no hay fecha establecida.

Según denunciaron vecinos del barrio Ituzaingó, cerca de las 18.30 del miércoles 10 de mayo del año pasado, el mediocampista de la T habría estado realizando maniobras imprudentes a bordo de su auto y, cuando fue increpado por los habitantes de la zona, dos personas que lo acompañaban se habrían bajado del vehículo para realizar algunos disparos al aire, antes de huir: en la causa también están imputados Nahuel Ángel Carnero, de 21 años y conocido como Chochán, y otro hombre identificado como El Monito Barrera.

Durante las investigaciones, la policía encontró 12 vainas calibre 9 milímetros en el lugar y varias personas se presentaron a declarar porque sus autos presentaban impactos de los proyectiles, pero las armas nunca fueron encontradas. Tras lo sucedido, quedó demostrado que el auto del incidente fue el de Reynoso y el jugador quedó implicado en la investigación como sospechoso, a pesar de que siempre negó los cargos en su contra.

La semana pasada, durante una entrevista con el diario Clarín, sin referirse a ese hecho puntual, Bebelo reconoció: "He estado en algunos lugares en los que no debía estar. En el barrio pasan cosas que uno no puede manejar. Me he criado viendo tiroteos con la policía, a pibes que entraban corriendo y la policía persiguiéndolos. Tengo amigos que roban, otros que están presos y me llaman desde la cárcel, y otros con problemas con las drogas. Sé que me perjudica, pero se me hace difícil no ir. Pasan dos días y extraño".