El legado de Guillermo en este equipo de Lanús

Comentarios()
Fotos Télam
El actual técnico de Boca tiene mucho que ver en el rendimiento de este Granate que venció a River. Y su preparador físico, también.

Lanús está en una instancia histórica para su vida en el fútbol profesional y eso se debe a muchos factores, entre ellos a los entrenadores del pasado. Guillermo Barros Schelotto, actual técnico de Boca Juniors, es parte fundamental de este Granate histórico, basado en los éxitos del Mellizo en el club del Sur.

Guillermo debutó como entrenador en Lanús y rápidamente alzó el primer título, de carácter histórico: ganó la Copa Sudamericana 2013. De aquel plantel sólo quedan cinco jugadores: Andrada, Velázquez, Barrientos, Pasquini y Acosta. El Melli se mantuvo hasta fines de 2015 y también tuvo a Braghieri, Monetti, Aguirre, Alejandro Silva y Román Martínez, siendo un total de nueve futbolistas que estuvieron a cargo suyo -seis fueron titulares en la semifinal ante River-.

El entrenador le dio la base, puso la piedra fundacional para un equipo con una mentalidad absolutamente ganadora. Y Jorge Almirón la mejoró

El Melli lo transformó en un 4-3-3, le dio identidad y creó un equipo que ganó en intensidad, de la mano de su preparador físico Javier Valdecantos. Lautaro Acosta, figura principal de Lanús, confesó que con ellos aprendió a entrenar y dejó de sufrir lesiones musculares, que lo tenían a maltraer hasta ese entonces. Almirón llegó, tomó un equipo que físicamente volaba, con una idea clara. Y la instancia fue superadora.

Quizás, la mayor falla de Guillermo estuvo en su número 9, ya que no encontró algo fijo: pasó de Ismael Blanco al Tanque Silva, en el medio estuvo Silvio Romero, entre otros. Con Almirón volvió José Sand, campeón en el 2007, y la rompió. Además, el DT de Boca tuvo a jugadores como Gustavo Gómez, Agustín Marchesín, Víctor Ayala, Miguel Almirón y Junior Benítez que fueron potenciados y vendidos para un gran ingreso en el club. En el recambio obtuvieron a José Luis Gómez, Iván Marcone y al delantero correntino que ya es ídolo del club.

No caben dudas que Guillermo Barros Schelotto, su hermano Gustavo y todo su cuerpo técnico -con Valdecantos como destacado- tienen una gran influencia sobre el éxito de este plantel.

El artículo sigue a continuación

 

 

 

Cerrar