Goal.com
+18 | Contenido comercial | Se aplican términos y condiciones | Juega responsablemente | Principios editoriales
Griezmann Atlético de MadridGetty Images

El Griezmann que se fue y nunca más volvió

POR JAVIER DE PAZ.- Hablar de Antonie Griezmann en el Atlético de Madrid es tener asegurado un debate en el que nunca hay unanimidad. El francés llegó este verano como sorprendente fichaje de útima hora para que el Barça se quitara buena parte de su masa salarial, en un regreso que muchos catalogaron como 'la guinda del pastel' para un Atleti que había sido campeón. Pero su rendimiento sobre el césped ha distado mucho de las expectativas.

Analizando sus números, el atacante ha firmado apenas 8 goles en la temporada, de los cuales sólo tres han sido en LaLiga. Además, tras haberse jugado el último partido en la competición doméstica como local, no ha sido capaz de estrenarse como goleador en el Metropolitano en todo el torneo, siendo el tanto que le hizo en enero al Rayo de Majadahonda en la Copa del Rey el único que ha marcado en todo el año 2022. Un bagaje demasiado pobre se mire por donde se mire.

Griezmann volvió al Atleti ocupando una posición que estaba más que cubierta, con Correa siendo el mejor del equipo en el arranque de la campaña 21/22 y Joao Félix ofreciendo por fin la versión que de él se esperaba desde su desembarco en Madrid. Pero Antoine ha sido, pese a todo ello, un fijo en el once titular a base de esfuerzo defensivo y ser un generador de soluciones ofreciéndose en mediocampo para ver espacios al hueco. Quizás mucho menos de los que se espera para un futbolista que se fue con la vitola de estrella mundial y que es, de largo, el que más cobra de toda la plantilla pese a haberse bajado el sueldo un 40%.

Además, ytal y como adelantó GOAL, el Atlético no está obligado a pagar este verano los 40 millones de euros que tendría que ponerle sobre la mesa a los blaugranas para hacerse con su propiedad. Otro tema es que se prolongue un año más la cesión, algo que parece lo más probable según pinta el asunto y que puede llevar consigo la venta de uno de los jugadores del ataque rojiblanco que han ido perdiendo peso en el once en los últimos meses.

Es evidente que Griezmann fue, en su primera etapa, uno de los mejores jugadores de la historia reciente del Atlético de Madrid, resolutivo en fechas clave y entregado al bien del equipo. Pero seguramente todo ello empezó a cambiar en el verano de 2018, algunos meses antes de su osada afirmación de que "comía en la mesa de Messi y Cristiano", cuando no se le pasó por la cabeza que fuera mala idea hacer un documental sobre si iba o no a renovar siendo la estrella indiscutible del equipo.

Aquella temporada Griezmann decidió continuar en el Atleti, la siguiente ya no. El Barcelona pagó su cláusula de rescisión de 120 millones en una operación en la que siguen bailando las cifras pero en la que una de las cosas que están claras es que no salió bien para ninguna de las partes, un fichaje a un rival directo que gran parte de la afición sí le ha perdonado, lo que nos vuelve a llevar esta temporada.

Carente de ese olfato goleador que más se afinaba cuando más falta hacía y con el que nadie dudaba que se podía contar fuera la cita que fuera, la pelota sigue sin entrar y las excusas empiezan a acabarse. Porque tan cierto es que Griezmann ha sido uno de los jugadores más determinantes que han vestido la rojiblanca en el siglo XXI como lo es que, a sus 31 años, esa versión nunca va a volver.

Anuncios