El Ibiza - Barcelona de dieciseisavos de final de la Copa del Rey no fue ajeno a la polémica después de que el conjunto balear marcara el 2-0 en la primera parte pero González Fuertes anulara el tanto de Rodado.
Corría el minuto 17 y los baleares ya ganaban 1-0 cuando el delantero del Ibiza forcejeó con Lenglet y se acabó llevando el balón para marcar el segundo ante la salida de Neto pero cuando ya estaban celebrando, el colegiado invalidó la acción.
La repetición dejó poco lugar a dudas, ya que se ve claramente como Rodado se ayudó de un empujón a Lenglet en el hombro para ganar la posición y marcar el gol que finalmente no subió al marcador.




