No fue un día cualquiera, no tuvo que ver con una jornada común. Así lo sintieron los jugadores del Real Madrid. Después de dejar en el camino al Atlético y avanzar a la final de la Champions League, el equipo de Zinedine Zidane se dio el gusto de disfrutar a lo grande.
Tras dejar afuera al Atlético, los jugadores del Real Madrid regresaron al campo de juego, saludaron a la afición que fue al Vicente Calderón y plantaron una bandera blanca en el césped.
Un momento único para este plantel.
